La delegación cubana abandonó este martes el salón de la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después de que el mandatario calificara a Cuba como un “Estado absolutamente fallido” y afirmara que el sistema comunista de la isla “va a caer”.

El episodio ocurrió durante la intervención de Trump en la 81ª Asamblea General de la ONU, donde el mandatario estadounidense dedicó parte de su discurso a Cuba y cuestionó de manera directa al gobierno de la isla.

Trump sostuvo que Cuba atraviesa una situación de deterioro y afirmó que su gobierno está ejerciendo una presión que, según dijo, no tiene precedentes. También señaló que Estados Unidos busca impulsar un “cambio fundamental” en la situación de la isla.

“Cuba es un Estado absolutamente fallido”, afirmó el presidente estadounidense durante su intervención, al tiempo que aseguró que el sistema comunista cubano terminará cayendo.

La delegación cubana salió de la sala

Mientras Trump realizaba estos señalamientos, la delegación cubana se retiró del recinto en protesta por las declaraciones del presidente estadounidense.

La delegación está encabezada por el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, quien en días previos a la Asamblea General había cuestionado públicamente la política de Washington hacia América Latina y el Caribe.

El lunes, Rodríguez acusó a Estados Unidos de utilizar la lucha contra el narcotráfico como argumento para impulsar una mayor militarización de la región y calificó esa política como un instrumento de dominación.

La salida de los representantes cubanos ocurrió así en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana.

Durante su discurso, Trump también afirmó que “la libertad llegará a Cuba” y presentó la política de su administración hacia la isla como parte de una estrategia destinada a generar un cambio político.

El mandatario aseguró que el secretario de Estado, Marco Rubio, está involucrado en las conversaciones relacionadas con Cuba y sostuvo que su gobierno mantiene una presión considerable sobre las autoridades de la isla.

Las declaraciones representan una postura de confrontación con el gobierno cubano y se producen mientras Washington mantiene vigente una política de sanciones y restricciones económicas hacia la isla.

De hecho, el gobierno estadounidense extendió en agosto de 2026 por un año las facultades relacionadas con las sanciones económicas aplicadas a Cuba bajo la Ley de Comercio con el Enemigo, hasta septiembre de 2027.

El episodio con Cuba formó parte de un discurso más amplio en el que Trump abordó distintos conflictos y prioridades de política exterior de Estados Unidos.

El mandatario también se refirió a Irán, Venezuela, Ucrania y Medio Oriente, además de defender el uso de la fuerza militar estadounidense en determinadas circunstancias.

En el caso cubano, Trump no anunció durante su intervención una operación militar específica contra la isla, pero sí habló de un eventual cambio fundamental y afirmó que el régimen comunista está destinado a caer.

La salida de la delegación cubana convirtió el intercambio en uno de los momentos más visibles del discurso de Trump ante la Asamblea General de la ONU.