Autoridades en Estados Unidos mantienen abierta una investigación por posible tráfico humano tras el hallazgo de siete migrantes sin vida dentro y cerca de un tren de carga que recorría distintas ciudades del estado de Texas.

El caso ha encendido alertas en la frontera debido a las condiciones en las que habrían viajado las víctimas, quienes presuntamente se encontraban ocultas dentro de vagones sellados utilizados para el transporte de mercancías.

De acuerdo con las primeras indagatorias, seis cuerpos fueron localizados en el interior de un contenedor ferroviario en la ciudad de Laredo por un trabajador de la empresa operadora del tren, mientras que una séptima víctima fue encontrada posteriormente cerca de las vías en la zona de San Antonio, a más de 200 kilómetros del punto inicial del recorrido.

Las autoridades señalan que el grupo habría abordado el tren en la zona fronteriza de Del Río, lo que refuerza la hipótesis de una operación organizada para el traslado irregular de personas hacia el interior del país.

El caso también incluye el análisis de posibles aperturas de los vagones durante el trayecto, ya que estos contenedores solo pueden ser abiertos desde el exterior, lo que sugiere la intervención de terceros vinculados a redes de tráfico de personas.

Entre las líneas de investigación se contempla que algunas de las víctimas habrían intentado pedir ayuda durante el viaje debido a las condiciones extremas de calor al interior del vagón, donde la temperatura pudo haberse elevado de forma peligrosa, provocando un ambiente letal por asfixia e hipertermia.

El hecho ha sido relacionado con patrones previos de tráfico migrante en la región, una ruta que ha sido utilizada recurrentemente por redes criminales que aprovechan el traslado ferroviario y carretero para movilizar personas de manera clandestina.

Las autoridades federales continúan con el análisis de los hechos para determinar la estructura detrás del operativo y la posible responsabilidad de organizaciones dedicadas al tráfico de migrantes.