Un vuelo de la aerolínea Flydubai que se dirigía a Tel Aviv fue desviado de emergencia hacia el aeropuerto de Tabuk, en Arabia Saudita, tras confirmarse un grave incidente de seguridad en la cabina de mando. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, informaron oficialmente que se trató de un «intento de atentado yihadista» ejecutado por el copiloto del avión, de nacionalidad omaní, quien apuñaló al capitán con la clara intención de estrellar la aeronave con unos 180 pasajeros a bordo, en su mayoría ciudadanos israelíes.

De acuerdo con el reporte oficial de las autoridades israelíes y datos de Flightradar24, el atacante saboteó los sistemas del avión, provocando un descenso abrupto de más de 14,000 pies en apenas 30 segundos, lo que desató el pánico y activó códigos internacionales de interferencia ilícita. La catástrofe se evitó gracias al heroísmo de varios pasajeros israelíes que lograron irrumpir en la cabina, neutralizar y maniatar al agresor con la ayuda de un tripulante adicional que estabilizó el rumbo del Boeing 737.

Tras el aterrizaje seguro en suelo saudí, ambos pilotos fueron hospitalizados y el copiloto atacante fue arrestado por las fuerzas locales. La oficina de Netanyahu confirmó que mantiene consultas urgentes de seguridad nacional y trabaja junto con la aerolínea para coordinar el retorno seguro de todos los pasajeros afectados.