Autoridades federales confirmaron el hallazgo e inhabilitación de un túnel clandestino que conectaba inmuebles entre México y Estados Unidos, específicamente entre Nogales y Nogales, como parte de un operativo binacional realizado el 8 de abril.

De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, el pasadizo subterráneo tenía una longitud aproximada de 79 metros y una profundidad de 4.5 metros, con dirección hacia territorio estadounidense, y presuntamente era utilizado para contrabando y tráfico de personas.

El acceso del lado mexicano se encontraba en un inmueble comercial ubicado a unos 15 metros de la línea fronteriza, sobre la calle Internacional, donde se realizaban trámites como placas, licencias y servicios aduanales. Dicho lugar fue asegurado por la Fiscalía General de la República.

El aseguramiento fue resultado de un despliegue coordinado entre autoridades mexicanas y estadounidenses. Del lado de México participaron elementos de la Secretaría de Marina, Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y autoridades estatales.

En tanto, en Estados Unidos intervinieron agencias como la Drug Enforcement Administration, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la Patrulla Fronteriza.

Las acciones iniciaron desde temprana hora, incluso con sobrevuelos de helicópteros en la zona fronteriza, mientras se realizaban cateos en domicilios de ambos lados.

Durante el operativo fue detenida una persona presuntamente vinculada con estas actividades ilícitas. Además, se aseguraron cartuchos útiles dentro del inmueble intervenido.

El túnel fue finalmente inhabilitado por las autoridades, como parte de las acciones para frenar el tráfico ilegal en la frontera.

El hallazgo se suma a una larga historia de narcotúneles en la frontera de Sonora con Arizona, una de las zonas más utilizadas por el crimen organizado para el trasiego de droga, mercancías ilegales y personas.

Desde la década de 1990 se han detectado decenas de estos pasadizos en la región, lo que ha obligado a reforzar la coordinación binacional y el uso de tecnología para su detección.

Autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar si el túnel formaba parte de una red más amplia de operaciones clandestinas en la zona.