Cuatro de los cinco recién nacidos que fallecieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona número 1 del IMSS en Durango dieron positivo a la bacteria asociada al brote que actualmente investigan las autoridades sanitarias.

La actualización fue dada a conocer por Adriana Toríz Saldaña, coordinadora de Vigilancia Epidemiológica del Instituto Mexicano del Seguro Social, quien precisó que todavía no se ha establecido que la bacteria haya sido la causa directa de cada una de las muertes. La relación entre el microorganismo y los fallecimientos continúa bajo análisis y los resultados serán comunicados primero a las familias.

El nuevo reporte modifica el panorama de la investigación iniciada después de que cinco bebés murieran entre el 15 y el 19 de septiembre mientras permanecían internados en la UCIN del hospital duranguense. Inicialmente, el IMSS había confirmado únicamente la presencia de una bacteria sensible a los antibióticos de uso habitual y había advertido que, con la información disponible, el hallazgo no explicaba por sí mismo los fallecimientos.

De acuerdo con la información presentada por Toríz Saldaña, entre el 1 y el 19 de septiembre fueron atendidos 11 recién nacidos en la UCIN. Todos presentaban condiciones graves que requerían cuidados intensivos y, como parte del protocolo hospitalario, se les practicaron estudios de laboratorio diariamente durante su estancia.

Del total, seis bebés fueron dados de alta y se encuentran en sus hogares. En ninguno de estos pacientes se identificó la bacteria asociada al brote.

Los otros cinco recién nacidos fallecieron. Los estudios confirmaron la presencia del microorganismo en cuatro de ellos, mientras que en el quinto no fue identificado.

Este último caso permanece particularmente bajo investigación, debido a que hasta ahora los análisis no han detectado la bacteria asociada al brote. El IMSS deberá determinar si existe algún elemento común con los otros fallecimientos o si la muerte obedeció a circunstancias diferentes.

Ante los resultados, el IMSS y las autoridades sanitarias federales decidieron ampliar la vigilancia microbiológica y los estudios más allá de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, con revisiones en otras áreas del Hospital General de Zona número 1.

Hasta el momento, el microorganismo no ha sido identificado en ninguna otra área del hospital, de acuerdo con el reporte presentado por la coordinadora de Vigilancia Epidemiológica. La UCIN permanece cerrada a nuevos ingresos mientras continúan las medidas de contención, vigilancia y control.

La investigación involucra al IMSS y a autoridades sanitarias federales, entre ellas la Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que realizan revisiones clínicas, epidemiológicas y sanitarias para determinar el origen del brote y establecer qué relación, en su caso, existe entre la bacteria y las defunciones.

La institución también informó que se realizó una revisión sobre la disponibilidad de medicamentos, materiales e insumos necesarios para la atención médica, así como para las labores de limpieza y desinfección.

Según el resultado comunicado por el IMSS, existe suficiencia de estos insumos para la atención de los pacientes y para mantener las acciones sanitarias dentro del hospital.

Además, Toríz Saldaña rechazó una versión difundida previamente sobre una paciente adolescente que supuestamente habría presentado la misma bacteria. Señaló que esa información es falsa y que la paciente recibe el tratamiento y seguimiento correspondientes.

El caso ha generado reclamos de las familias de los cinco recién nacidos fallecidos, quienes han cuestionado la información que inicialmente recibieron sobre las causas de las muertes y han solicitado que se determine qué ocurrió dentro de la unidad neonatal.

Los padres de los menores anunciaron que acudirán ante la Fiscalía General de la República (FGR) para solicitar una investigación sobre las circunstancias de los fallecimientos y determinar si existieron responsabilidades. La Fiscalía General del Estado de Durango les indicó que el asunto corresponde a autoridades federales.

Los familiares también han señalado que no recibieron explicaciones médicas suficientes y han cuestionado la ausencia de necropsias, mientras que el IMSS sostiene que mantiene comunicación con las familias y que informará los resultados conforme avance la investigación.

Por ahora, el dato confirmado por el Instituto es que cuatro de los cinco bebés fallecidos presentaron la bacteria, pero esto no equivale todavía a confirmar que el microorganismo provocó las cuatro muertes. Esa relación causal continúa bajo investigación y será uno de los puntos centrales de los siguientes resultados epidemiológicos.

La investigación también deberá establecer el origen del microorganismo, su posible vía de transmisión y si existió algún factor común entre los pacientes afectados.