Un adolescente abrió fuego con un arma de caza en las inmediaciones de una escuela secundaria en el distrito de Turgutlu, provincia de Manisa, al oeste de Turquía, dejando al menos 11 estudiantes heridos.

El ataque ocurrió alrededor de las 8:00 de la mañana, hora local, cuando alumnos se dirigían al centro educativo. De acuerdo con las autoridades, los disparos fueron realizados en una calle situada frente a un instituto de formación técnica y profesional.

El presunto responsable, identificado por medios locales como un estudiante de 15 años, huyó a pie después de realizar los disparos, pero fue localizado y detenido poco después por la Policía.

Los primeros reportes indicaron que dos de los estudiantes se encontraban graves; posteriormente, el ministro de Educación, Mustafa Ciftci, informó que tres de los heridos estaban en estado crítico y recibían atención en cuidados intensivos, mientras otra persona ya había sido dada de alta.

Las autoridades turcas informaron que el joven habría tomado el arma utilizada en el ataque de la vivienda de sus abuelos.

El ministro de Justicia, Akin Gürlek, señaló que los padres del adolescente y su abuelo también fueron detenidos como parte de la investigación. El arma era propiedad del abuelo, por lo que las autoridades buscan establecer bajo qué circunstancias se encontraba almacenada y cómo llegó a manos del menor.

La investigación también contempla determinar si existió alguna forma de negligencia por parte de los familiares respecto al acceso del adolescente al arma.

Hasta ahora, las autoridades no han establecido públicamente un motivo para el ataque. Entre las líneas de investigación se encuentra la posibilidad de que el estudiante hubiera sufrido acoso escolar, aunque esto todavía forma parte de las indagatorias y no ha sido confirmado como causa del tiroteo

Dos fiscales fueron designados para encabezar las investigaciones sobre el ataque, mientras las autoridades mantienen abierta la pesquisa para determinar las circunstancias que llevaron al adolescente a utilizar el arma y disparar contra otros estudiantes.

Imágenes de cámaras de seguridad difundidas después del incidente muestran al presunto atacante caminando por una calle con un arma de cañón largo y posteriormente huyendo del lugar.

El ataque provocó la movilización de policías y equipos médicos, mientras padres de familia acudieron al plantel al conocer lo ocurrido. Las autoridades reforzaron la vigilancia en los alrededores de la escuela.

Turquía había reforzado la seguridad escolar

El tiroteo ocurre después de otros dos ataques con armas de fuego registrados en centros educativos de Turquía durante abril de este año.

En uno de ellos, ocurrido en Sanliurfa, un exalumno disparó en una escuela y dejó 16 personas heridas antes de quitarse la vida. Al día siguiente, otro estudiante de 14 años abrió fuego en dos aulas de una escuela en Kahramanmaras; ocho alumnos y un profesor murieron y otras 13 personas resultaron heridas.

Estos antecedentes llevaron al gobierno turco a reforzar las medidas de seguridad en los centros educativos. Al inicio del nuevo ciclo escolar, las autoridades anunciaron la contratación de alrededor de 30 mil vigilantes de seguridad para escuelas de todo el país.

El caso de Turgutlu permanece bajo investigación y las autoridades deberán determinar tanto las circunstancias del ataque como las posibles responsabilidades relacionadas con el acceso del menor al arma.