Autoridades de Estados Unidos confirmaron que al menos tres de las seis personas encontradas sin vida dentro de un vagón de tren de carga en Laredo, Texas, eran de nacionalidad mexicana.

El hallazgo ocurrió durante una inspección ferroviaria en la zona fronteriza, donde equipos de emergencia localizaron los cuerpos al interior de un vagón cerrado.

De acuerdo con información preliminar, las víctimas serían migrantes que intentaban desplazarse hacia territorio estadounidense ocultos dentro del tren, en medio de temperaturas extremas y condiciones de riesgo.

Las autoridades estadounidenses continúan trabajando en la identificación del resto de las personas fallecidas y en la investigación para determinar las causas exactas de muerte.

El caso volvió a encender alertas sobre los peligros que enfrentan migrantes durante su trayecto hacia Estados Unidos, particularmente quienes recurren a rutas clandestinas y medios de transporte improvisados para cruzar la frontera.

Organismos humanitarios han advertido en distintas ocasiones sobre el incremento de muertes relacionadas con calor extremo, asfixia y deshidratación en trayectos migratorios realizados en vagones, tráileres o zonas desérticas.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que mantiene contacto con autoridades estadounidenses para brindar apoyo consular y acompañamiento a familiares de las víctimas mexicanas.

En los últimos años, Texas se ha convertido en uno de los puntos con mayor número de tragedias migratorias debido a las condiciones climáticas y el endurecimiento de controles fronterizos.

Mientras tanto, las investigaciones siguen abiertas para esclarecer cómo ocurrieron los hechos y si existió participación de redes de tráfico de personas.