Las autoridades identificaron como John Dudley y Richard Leiter a los dos ciudadanos estadounidenses que murieron en un accidente en la sierra de Chihuahua, ocurrido tras un operativo contra narcolaboratorios, un caso que ha desatado cuestionamientos sobre su papel en México y una posible relación con la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
El accidente se registró cuando el vehículo en el que viajaban, junto a dos funcionarios mexicanos, se desbarrancó en una zona serrana mientras regresaban de un operativo en el que fueron localizados al menos seis laboratorios clandestinos de drogas sintéticas.
En el mismo hecho murieron el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes, y el agente Manuel Genaro Méndez Montes, lo que elevó el nivel de atención sobre el caso tanto a nivel nacional como internacional.
Sospechas sobre su papel
Aunque inicialmente las autoridades estatales señalaron que los estadounidenses se encontraban en Chihuahua como instructores en temas de drones, versiones posteriores han puesto en duda esta narrativa.
Reportes de medios internacionales y fuentes de seguridad indican que ambos podrían haber tenido vínculos con la CIA y que su participación estaría relacionada con labores de inteligencia en operativos contra el narcotráfico.
Incluso, se ha señalado que los agentes habrían estado involucrados, directa o indirectamente, en la localización de un narcolaboratorio de gran escala en la región, considerado uno de los más importantes detectados recientemente.
El caso ha estado marcado por inconsistencias. Mientras la Fiscalía de Chihuahua sostiene que los extranjeros no participaron en el operativo, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que se investiga qué hacían realmente en la zona y si su presencia fue autorizada conforme a la ley mexicana.
Las diferencias entre versiones han encendido el debate sobre la posible realización de operativos conjuntos sin autorización federal, lo que podría representar una violación a la Ley de Seguridad Nacional.
El gobierno federal confirmó que abrió una investigación para esclarecer el rol de los agentes estadounidenses y determinar si existió alguna irregularidad en su participación dentro del territorio nacional.
El caso ocurre en un contexto de creciente cooperación —y tensión— entre México y Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico, donde el intercambio de inteligencia y la presencia de personal extranjero siguen siendo temas sensibles.


































