El huracán Simón se debilitó a categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, pero continúa generando condiciones de riesgo en el océano Pacífico, con vientos sostenidos de hasta 150 kilómetros por hora y rachas que alcanzan los 185 km/h.
De acuerdo con el reporte meteorológico difundido, el centro del ciclón se localizaba a 145 kilómetros al oeste de Cabo Corrientes, Jalisco, y a 310 kilómetros al sur-suroeste de Mazatlán, Sinaloa.
Aunque el sistema perdió intensidad, su presencia mantiene la atención de las autoridades meteorológicas por las lluvias muy fuertes previstas en el occidente del país, así como por las condiciones adversas que pueden presentarse en zonas costeras.
Las precipitaciones podrían ocasionar encharcamientos, inundaciones, deslaves y crecidas de arroyos en áreas vulnerables. En el litoral, el viento y el oleaje elevado también representan riesgos para embarcaciones y personas que realizan actividades en el mar.
La disminución de categoría no significa que el peligro haya desaparecido. Los efectos de un ciclón tropical dependen también de su tamaño, trayectoria, velocidad de desplazamiento y de las condiciones que encuentre en su recorrido.
Por ello, se recomienda a la población de las zonas bajo aviso mantenerse atenta a los comunicados oficiales, evitar cruzar corrientes de agua y respetar las restricciones que establezcan las autoridades de Protección Civil.
La evolución de Simón y los cambios en su trayectoria e intensidad serán determinantes para establecer cómo se comportarán las lluvias y las condiciones marítimas durante las próximas horas.



































