Una serie de ataques con drones atribuidos a Ucrania dañó tres centros de datos de Yandex, una de las principales empresas tecnológicas de Rusia, y provocó interrupciones en distintos servicios digitales. Entre las instalaciones afectadas se encuentra un complejo en Sasovo, región de Riazán, que alberga dos de los tres supercomputadores utilizados para desarrollar el modelo de inteligencia artificial YandexGPT.

Los ataques se registraron entre el 8 y el 11 de octubre en instalaciones ubicadas en las regiones de Riazán, Kaluga y Vladímir. Los daños obligaron a suspender operaciones en los centros afectados y generaron problemas en algunos servicios de la compañía y de otras plataformas que dependen de su infraestructura tecnológica.

Yandex, conocida como la “Google rusa” por operar uno de los buscadores más populares del país, confirmó daños en sus instalaciones y advirtió sobre interrupciones en algunos de sus servicios. En el caso del centro de datos de Vladímir, la empresa informó que las operaciones quedaron completamente suspendidas mientras se evaluaba el estado de la infraestructura y se trabajaba para recuperar los sistemas.

La afectación más relevante para el desarrollo de inteligencia artificial se relaciona con el centro de Sasovo, donde se encuentran dos de los tres supercomputadores utilizados para entrenar YandexGPT. Estos sistemas requieren una elevada capacidad de procesamiento para desarrollar modelos de IA y realizar tareas computacionales complejas.

Sin embargo, aunque los ataques afectaron instalaciones estratégicas para la compañía, no se ha confirmado que toda la infraestructura de inteligencia artificial de Rusia haya sido destruida ni que todos los servicios de Yandex hayan quedado fuera de funcionamiento. La magnitud total de los daños y el tiempo necesario para recuperar las operaciones continúan sujetos a evaluación.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había señalado que su país respondería a los ataques rusos contra centros de datos e infraestructura digital ucraniana. Las ofensivas contra instalaciones tecnológicas se producen en un contexto de expansión de los objetivos de la guerra, que ahora incluye infraestructura clave para las comunicaciones, los servicios digitales y las actividades económicas.

Los daños a estos centros también evidencian la vulnerabilidad de las instalaciones que sostienen servicios de nube e inteligencia artificial frente a ataques físicos. Además de afectar a la empresa propietaria, una interrupción de esta infraestructura puede repercutir en otras plataformas y organizaciones que dependen de sus sistemas.

Por ahora, no existe información suficiente para afirmar que Ucrania destruyó por completo el mayor centro de datos de Rusia o que eliminó la capacidad nacional de desarrollar inteligencia artificial. Lo confirmado es que tres centros de datos de Yandex fueron afectados en una serie de ataques y que la compañía enfrenta interrupciones mientras evalúa y repara sus instalaciones.