La huelga en la Universidad de Sonora alcanzó los 16 días sin que exista un acuerdo entre autoridades universitarias y sindicatos, lo que mantiene suspendidas las clases y actividades académicas para más de 40 mil estudiantes.
El paro laboral, encabezado por el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la institución (STEUS), inició tras no lograrse consenso en torno a demandas salariales y condiciones laborales. Desde entonces, las negociaciones han continuado sin avances concretos ni acuerdos firmados.
A pesar de diversas mesas de diálogo, los sindicatos han señalado que las propuestas presentadas por la administración no resuelven el rezago salarial acumulado en los últimos años, mientras que autoridades universitarias insisten en que el diálogo permanece abierto.
El conflicto ha paralizado completamente las actividades en los campus de la universidad, afectando no solo clases, sino también trámites administrativos y procesos académicos clave en el semestre.
En medio de la incertidumbre, estudiantes han manifestado preocupación por el impacto en su formación académica, particularmente en prácticas, evaluaciones y cierre de cursos. Algunos incluso han solicitado a ambas partes priorizar el diálogo para evitar mayores afectaciones.
Como medida emergente, la universidad ha planteado la posibilidad de ajustar el calendario escolar y mantener algunas actividades en modalidad virtual, con el objetivo de evitar la pérdida del semestre.
El conflicto laboral se mantiene como uno de los principales retos educativos en Sonora, mientras crece la presión social para que sindicatos y autoridades logren un acuerdo que permita reanudar las actividades en la máxima casa de estudios del estado.


































