El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, adelantó que habrá personas detenidas como resultado de la investigación relacionada con el aseguramiento de más de 59 millones de litros de hidrocarburos localizado en distintos inmuebles de Guanajuato, aunque explicó que durante el operativo no se encontró a ninguna persona en el predio principal.
Durante la conferencia matutina de este viernes 18 de septiembre, realizada en Irapuato, Guanajuato, Harfuch explicó que las autoridades continúan con las investigaciones para determinar quiénes estaban detrás del almacenamiento y posible distribución del combustible.
El funcionario señaló que, aunque al momento del cateo el lugar se encontraba vacío, la ausencia de personas no significa que el caso vaya a quedar sin detenidos.
“Las detenciones y la investigación, pues por supuesto que va a haber detenidos, pero vienen después”, afirmó Harfuch al referirse al operativo.
El secretario explicó que el despliegue de autoridades federales y estatales fue de tal magnitud que el inmueble se encontraba sin vigilantes cuando se ejecutaron las diligencias.
Una investigación que comenzó con una pipa
De acuerdo con Harfuch, la investigación que llevó al aseguramiento comenzó el 3 de julio de 2026, cuando fue detenida una persona mientras descargaba combustible de una pipa con capacidad de 33 mil litros de diésel en una gasolinera de San Luis de la Paz.
La persona no pudo acreditar la procedencia legal del hidrocarburo, por lo que las autoridades iniciaron una serie de actos de investigación que posteriormente condujeron a otros inmuebles relacionados con el almacenamiento y manejo de combustible.
A partir de esas diligencias, la Fiscalía General de la República (FGR), con apoyo del Ejército, la Guardia Nacional y autoridades de seguridad de Guanajuato, obtuvo órdenes de cateo para intervenir distintos puntos del estado.
Entre ellos estuvieron una gasolinera en San Luis de la Paz, un inmueble utilizado para despacho de Gas LP en Dolores Hidalgo y un predio ubicado en San José Iturbide, donde finalmente se realizó el mayor aseguramiento.
La FGR informó que en los inmuebles fueron localizados 59 millones 036 mil 870.527 litros de hidrocarburos, cuya procedencia y trazabilidad todavía son materia de investigación.
El combustible asegurado se distribuye de la siguiente manera:
- 33 millones 504 mil 067.406 litros de gasolina Regular.
- 7 millones 266 mil 813.6174 litros de gasolina Premium.
- 18 millones 265 mil 989.504 litros de diésel.
Además del hidrocarburo, las autoridades aseguraron siete unidades de transporte, 10 contenedores cilíndricos de gran capacidad, vehículos, documentación contable y facturas.
La dimensión del aseguramiento convirtió el operativo en uno de los decomisos de combustible más importantes reportados recientemente por las autoridades mexicanas.
Uno de los puntos que generó cuestionamientos fue que, pese a la magnitud de las instalaciones y del volumen de combustible encontrado, no hubo personas detenidas durante el cateo.
Harfuch explicó que el inmueble estaba desocupado cuando llegaron las fuerzas de seguridad y atribuyó esta circunstancia al despliegue realizado para ejecutar el operativo.
El funcionario insistió en que esto no significa que no habrá responsables detenidos.
Según explicó, en otros aseguramientos importantes de hidrocarburo primero se localiza el combustible y posteriormente las investigaciones permiten identificar a las personas involucradas en su almacenamiento, traslado o distribución.
La Fiscalía mantiene abierta la investigación para establecer el origen del hidrocarburo y determinar si se trata de combustible robado o introducido ilegalmente al país.
También deberá establecerse quiénes participaban en su almacenamiento y hacia qué puntos era distribuido.
La FGR señaló que busca acreditar la posible comisión de delitos contemplados en la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos, además de posibles delitos previstos en el Código Fiscal de la Federación si no se acredita la propiedad y trazabilidad del combustible.
La presidenta Claudia Sheinbaum indicó durante su conferencia que la investigación continúa y que la Fiscalía ya cuenta con avances para determinar tanto la procedencia del combustible como su destino.
La mandataria también señaló que no basta con asegurar el hidrocarburo, sino que se debe identificar a quienes participaban en la operación y distribución ilegal.
Al ser cuestionado sobre si el megadecomiso estaba relacionado con el Cártel de Santa Rosa de Lima, Harfuch evitó adelantar una conclusión.
El secretario señaló que corresponde a la FGR dar a conocer esa información y consideró irresponsable especular sobre una posible organización criminal sin que existan elementos confirmados.
La postura mantiene abierta la investigación sobre la estructura que habría operado el almacenamiento del combustible y sobre las personas que eventualmente podrían ser detenidas.
Sheinbaum desvincula el operativo del caso de Ernesto Ruffo
Durante la misma conferencia, Sheinbaum aclaró que el aseguramiento de Guanajuato corresponde a una línea de investigación distinta a la que involucra al exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, detenido en julio por una investigación relacionada con presunto contrabando de combustible.
Ruffo fue detenido en Ensenada y enfrenta una investigación por su posible participación en operaciones de contrabando de hidrocarburos relacionadas con una empresa de su propiedad.
La presidenta explicó que el caso de Guanajuato ya era investigado por la FGR antes de que se hiciera público el aseguramiento y que las autoridades estatales participaron en las acciones realizadas en la entidad.
Por ahora, el principal resultado confirmado es el aseguramiento del combustible, vehículos, contenedores y documentación.
No se han informado públicamente nombres de posibles responsables vinculados directamente con este operativo, mientras que Harfuch adelantó que las detenciones podrían concretarse conforme avance la investigación.
La FGR deberá determinar la procedencia del hidrocarburo, su ruta de distribución y las personas o grupos que participaron en la operación. Hasta que esas investigaciones concluyan, las autoridades no han confirmado una organización criminal responsable del almacenamiento.
El caso mantiene la atención por la magnitud del aseguramiento y por la pregunta central que ahora deberán responder las autoridades: quién introdujo o sustrajo el combustible, quién lo almacenaba y hacia dónde era distribuido.



































