La guerra de Estados Unidos en Irán ha generado un gasto aproximado de 25 mil millones de dólares hasta la fecha, de acuerdo con una estimación oficial del Pentágono, lo que representa la primera cifra pública sobre el impacto financiero del conflicto.

El subsecretario interino de asuntos financieros del Departamento de Defensa, Jules Hurst, informó ante el Congreso estadounidense que la mayor parte del gasto se ha destinado a municiones, así como a operaciones militares, mantenimiento y reposición de equipo bélico.

El conflicto, que comenzó el pasado 28 de febrero de 2026, ha implicado una intensificación de la presencia militar de Estados Unidos en Medio Oriente, incluyendo el despliegue de tropas adicionales y portaaviones en la región.

De acuerdo con el informe presentado, el rubro más costoso ha sido el uso de armamento, especialmente misiles y municiones de alta precisión, utilizados en los ataques contra infraestructura militar iraní.

Una parte menor del presupuesto se ha destinado a operación, mantenimiento de equipos y reemplazo de material dañado durante los enfrentamientos.

El reporte llega en un momento de creciente debate en Washington sobre el impacto económico de la guerra, que también ha comenzado a reflejarse en aumentos de precios de combustibles y alimentos debido a la inestabilidad en Medio Oriente.

Además, legisladores han cuestionado la falta de transparencia sobre el costo real del conflicto y sus objetivos estratégicos a largo plazo.

La escalada militar ha tenido efectos indirectos en los mercados internacionales, especialmente en el petróleo, lo que ha contribuido a presiones inflacionarias en distintas economías del mundo.

Aunque se mantiene un frágil alto el fuego, la situación sigue siendo considerada de alto riesgo por analistas internacionales.

El enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán se ha mantenido desde finales de febrero, con episodios de ataques y contraataques que han elevado la tensión en la región y generado preocupación por una posible expansión del conflicto.