Un operativo coordinado entre autoridades federales permitió desarticular dos células delictivas dedicadas al robo y comercialización ilegal de gas LP en el Estado de México, en una acción que representa un nuevo golpe contra las redes de huachicol que operan en la zona centro del país.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República (FGR), los trabajos de inteligencia identificaron a estos grupos criminales que operaban principalmente en municipios como Ecatepec, Tecámac, Chimalhuacán y Nextlalpan, donde mantenían una estructura logística para la extracción, almacenamiento y distribución clandestina de hidrocarburos.
Las investigaciones señalan que estas células estarían vinculadas a la red criminal encabezada por Cirio Sergio Rebollo Mendoza, alias “Don Checo”, considerado uno de los principales operadores del huachicol en el centro del país, detenido en 2025. A pesar de su captura, la organización habría continuado operando mediante células independientes integradas por familiares y colaboradores cercanos.
Durante la primera fase del operativo se ejecutaron al menos 14 cateos simultáneos, que derivaron en la detención de varios presuntos integrantes de estas redes, así como el aseguramiento de aproximadamente 47 mil litros de gas LP. Además, las autoridades confiscaron armas de fuego, dinero en efectivo, narcóticos, vehículos y diversos inmuebles que presuntamente eran utilizados como centros de operación.
En una segunda intervención, fuerzas federales lograron desmantelar otra célula vinculada a la misma estructura criminal. En este caso, se aseguró un predio de más de 3 mil 500 metros cuadrados que funcionaba como punto de resguardo y distribución del combustible robado, además de concretarse nuevas detenciones.
Las autoridades también detectaron el uso de tomas clandestinas conectadas a ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), así como sistemas ocultos en tractocamiones que permitían el traslado ilegal del gas LP sin ser detectado. Este esquema evidencia el nivel de organización y sofisticación con el que operan estas redes criminales.
El huachicol de gas LP se ha convertido en una de las principales actividades ilícitas en el país debido a su alta rentabilidad y la creciente demanda del combustible, lo que ha llevado a grupos delictivos a diversificar sus operaciones más allá del robo de gasolina.
Con estas acciones, el Gobierno de México busca debilitar la estructura financiera y operativa de estas organizaciones, que no solo generan pérdidas millonarias para el Estado, sino que también representan un riesgo para la población debido a las explosiones y accidentes derivados de las tomas clandestinas.
Este operativo se suma a una serie de intervenciones recientes en la región centro, donde las autoridades han intensificado la vigilancia y los cateos para frenar el robo de hidrocarburos, una actividad que continúa siendo uno de los principales retos en materia de seguridad y combate al crimen organizado en el país.



































