El Gobierno federal minimizó el impacto de la huelga nacional y el plantón anunciados por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), programados para el próximo 1 de junio, a pocos días del arranque del Mundial de Futbol 2026 en México.

Autoridades señalaron que las movilizaciones corresponden únicamente a un sector del magisterio y no representan a la totalidad de los docentes del país, además de asegurar que continúan abiertas las mesas de diálogo con la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública.

La CNTE anunció la reactivación de una huelga nacional indefinida, así como marchas, bloqueos y un plantón en el Zócalo capitalino, como medida de presión para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, mejoras salariales y cambios en la política educativa federal.

El movimiento magisterial ha advertido además que las protestas podrían extenderse durante actividades relacionadas con el Mundial 2026, incluyendo movilizaciones en zonas donde se desarrollen eventos deportivos y turísticos.

Pese a ello, el Gobierno sostuvo que se buscará garantizar tanto el derecho a la libre manifestación como el desarrollo de los eventos internacionales previstos para el país durante el verano de 2026.

La CNTE rechazó recientemente el aumento salarial de 9 por ciento anunciado para el magisterio, al considerar que es insuficiente frente a la inflación y no responde a sus principales demandas laborales y de seguridad social.

Dirigentes magisteriales han acusado además falta de diálogo real con las autoridades federales y señalaron que continuarán las movilizaciones hasta obtener respuestas concretas a su pliego petitorio.

El conflicto ocurre en medio de preparativos nacionales rumbo al Mundial 2026, evento que tendrá como sedes a Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, y que ha generado preocupación por posibles afectaciones a la movilidad y logística derivadas de las protestas sociales.