El Gobierno de México confirmó que los agentes estadounidenses que participaron en un operativo en Chihuahua no contaban con autorización para llevar a cabo acciones operativas en territorio nacional, lo que ha intensado la polémica sobre la presencia de personal extranjero en labores de seguridad.

De acuerdo con el gabinete de seguridad, los dos agentes vinculados al caso ingresaron al país sin acreditación formal para participar en operativos: uno como visitante sin permiso para realizar actividades y otro con pasaporte diplomático, pero sin autorización para intervenir en acciones de campo.

Las autoridades federales señalaron que no tenían conocimiento previo de la participación de estos agentes en operativos en la Sierra Tarahumara, donde se desarrollaban acciones contra laboratorios clandestinos.

El caso salió a la luz tras un accidente ocurrido en una zona serrana de Chihuahua, donde murieron dos ciudadanos estadounidenses y dos funcionarios mexicanos, lo que detonó una revisión sobre los alcances de la colaboración entre autoridades locales y agencias extranjeras.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que la legislación mexicana no permite que agentes extranjeros realicen operativos dentro del país sin autorización expresa del Gobierno federal, limitando su participación a tareas de cooperación e intercambio de información.

El hecho ha generado tensiones entre México y Estados Unidos, además de abrir un debate sobre la soberanía nacional y los límites de la colaboración internacional en materia de seguridad.

A pesar de ello, el Gobierno federal sostuvo que mantiene su disposición a colaborar con autoridades estadounidenses, siempre bajo principios de respeto mutuo, reciprocidad y sin subordinación.