La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, anunció la creación de una unidad especial de investigación para esclarecer los hechos relacionados con el operativo en el que murieron dos agentes extranjeros y dos funcionarios estatales, caso que ha generado una crisis política y cuestionamientos sobre la participación de agencias estadounidenses en territorio mexicano.

La mandataria estatal informó que este equipo tendrá la tarea de revisar de manera puntual lo ocurrido entre el 17 y 19 de abril, periodo en el que se desarrolló el operativo en la Sierra Tarahumara, donde inicialmente se reportó un accidente vehicular, pero posteriormente surgieron versiones sobre la posible participación de personal vinculado a agencias de inteligencia de Estados Unidos.

El anuncio ocurre en medio de la creciente tensión entre los gobiernos estatal y federal, luego de que autoridades federales señalaran que cualquier colaboración con agentes extranjeros debe estar autorizada por instancias centrales, conforme a la Ley de Seguridad Nacional.

El caso tomó mayor relevancia tras confirmarse la muerte de cuatro personas durante el operativo: dos funcionarios mexicanos y dos ciudadanos estadounidenses, presuntamente ligados a labores de apoyo en inteligencia y combate al narcotráfico en la región.

De acuerdo con reportes oficiales y versiones periodísticas, el grupo regresaba de una intervención contra un laboratorio clandestino cuando el vehículo en el que viajaban cayó por un barranco, lo que provocó el fatal accidente.

La controversia se intensificó debido a versiones encontradas sobre el papel de los agentes extranjeros, ya que mientras autoridades estatales han señalado que su presencia estaba relacionada con actividades de capacitación, el Gobierno federal ha abierto una investigación para determinar si hubo violaciones a la soberanía nacional.

En este contexto, la creación de la unidad especial busca dar seguimiento directo al caso dentro del ámbito estatal, aunque la gobernadora indicó que su administración mantendrá reserva de información mientras avanzan las indagatorias.

El caso ha escalado a nivel nacional e internacional, al reavivar el debate sobre la cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, así como los límites legales de la participación de agencias extranjeras en operativos dentro del país.