El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, anunció que buscará reducir la edad penal en el estado, tras el asesinato de dos maestras a manos de un estudiante de 15 años en Lázaro Cárdenas.

La propuesta surge luego de que el presunto agresor, por ser menor de edad, enfrente una pena máxima de hasta tres años de internamiento, lo que ha generado indignación social y reabierto el debate sobre el sistema de justicia para adolescentes en México. 

El mandatario señaló que su administración analizará posibles reformas legales para endurecer las sanciones en casos graves cometidos por menores, particularmente en delitos como homicidio.

El caso, ocurrido el pasado 24 de marzo en una preparatoria, dejó como saldo la muerte de dos docentes y ha provocado conmoción a nivel nacional, además de cuestionamientos sobre la efectividad del marco legal vigente. 

La legislación actual establece sanciones diferenciadas para menores de edad, priorizando la reinserción social sobre el castigo, lo que en casos de delitos graves ha generado críticas y llamados a modificar la ley.

Además de la propuesta del gobernador, autoridades federales han planteado la necesidad de reforzar la atención a la salud mental en jóvenes, como parte de una estrategia para prevenir este tipo de hechos. 

El anuncio de Ramírez Bedolla abre un nuevo debate sobre los límites del sistema penal juvenil y la manera en que se deben atender delitos de alto impacto cometidos por adolescentes.