El fiscal de Zacatecas, Cristian Paul Camacho Osnaya, informó que al menos dos de los empresarios asesinados recientemente en la entidad estarían relacionados con actividades de extorsión, en un caso que ha sacudido al estado por el nivel de violencia y los perfiles de las víctimas.

De acuerdo con las autoridades, los hechos están vinculados a la masacre ocurrida el pasado 18 de julio, cuando fueron localizados 10 cuerpos en distintos municipios, algunos de ellos colgados de un puente, lo que evidenció la brutalidad del crimen y la posible participación del crimen organizado.

El fiscal precisó que la presunta participación de las víctimas en extorsiones pudo haber sido tanto voluntaria como bajo presión, en un contexto donde este delito ha incrementado de manera significativa en la región durante las últimas semanas.

Las investigaciones mantienen como principales líneas la extorsión y una posible colusión de funcionarios públicos, lo que ha encendido las alertas sobre la infiltración del crimen organizado en sectores económicos y estructuras gubernamentales locales.

Además, las autoridades han identificado a un personaje clave en la trama: un individuo previamente detenido, presuntamente ligado a redes de extorsión en el sector de la construcción, lo que podría ayudar a esclarecer la relación entre víctimas y agresores.

El caso también involucra a funcionarios municipales, incluidos perfiles vinculados a permisos de obra y desarrollo urbano, mientras que la Unidad de Inteligencia Financiera ha procedido al congelamiento de cuentas bancarias relacionadas con la investigación.

Hasta el momento, al menos cinco personas han sido detenidas, tres de ellas con alta probabilidad de participación directa en los asesinatos, mientras continúan los operativos de seguridad en la zona con el despliegue de cientos de elementos federales y estatales.

Este caso ha puesto nuevamente en el centro del debate la crisis de seguridad en Zacatecas, donde la violencia ligada a disputas entre grupos criminales y actividades como la extorsión ha impactado tanto a autoridades como al sector empresarial, generando un clima de incertidumbre en la región.