La Fiscalía General del Estado de Chihuahua informó que los agentes de Estados Unidos involucrados en el caso que desató polémica nacional no formaban parte del operativo oficial realizado en la entidad, y que en realidad se trataba de cuatro personas que se integraron al convoy de manera irregular.

De acuerdo con las investigaciones, estos individuos viajaban vestidos de civil, sin portar armas ni insignias que los identificaran como miembros de alguna corporación o agencia de seguridad, y tampoco se acreditaron formalmente ante las autoridades mexicanas.

La fiscalía detalló que, según testimonios de agentes estatales, las cuatro personas extranjeras se sumaron al convoy desde el inicio del recorrido, pero nunca participaron directamente en acciones operativas ni en la toma de decisiones dentro del despliegue.

Además, se confirmó que su presencia no fue reportada a mandos superiores ni formaba parte del esquema institucional del operativo, lo que ha abierto la posibilidad de que haya existido una colaboración de carácter “extraoficial” entre autoridades locales y personal extranjero.

El caso se enmarca en la controversia generada tras un accidente en el que murieron agentes estadounidenses y funcionarios mexicanos, lo que desató cuestionamientos sobre la legalidad de la presencia de personal extranjero en operativos de seguridad en México.

Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar responsabilidades y esclarecer cómo se permitió la integración de estos individuos al convoy, en un contexto de creciente tensión política y debate sobre soberanía nacional.