El arzobispo emérito de Hermosillo, José Ulises Macías Salcedo, falleció tras complicaciones de salud, informó la Arquidiócesis local.
Su muerte marca el cierre de una de las trayectorias más representativas de la Iglesia católica en Sonora, donde desempeñó un papel clave durante décadas tanto en la vida religiosa como en el acompañamiento social de la comunidad.
Originario de León, Guanajuato, Macías Salcedo nació en 1940 y fue ordenado sacerdote en 1966. Posteriormente, fue nombrado obispo de Mexicali en 1984 y, años más tarde, en 1996, el Papa Juan Pablo II lo designó como tercer arzobispo de la Arquidiócesis de Hermosillo.
Durante su gestión al frente de la Iglesia en Hermosillo, que se extendió por cerca de dos décadas, impulsó proyectos pastorales, formación sacerdotal y acciones sociales en beneficio de la comunidad.
En 2016, tras cumplir el límite de edad establecido por la Iglesia, presentó su renuncia, la cual fue aceptada por el Papa Francisco, pasando a ser arzobispo emérito.
A pesar de su retiro, continuó participando en actividades religiosas y siendo una figura de referencia para la comunidad católica, acumulando más de 60 años de vida sacerdotal.
Legado en Sonora
Macías Salcedo fue considerado una de las figuras más influyentes de la Iglesia en el estado, con más de 40 años de servicio pastoral en la región.
Su liderazgo dejó huella en la consolidación de la Arquidiócesis de Hermosillo y en la formación de nuevas generaciones de sacerdotes, además de su cercanía con la comunidad.
Autoridades religiosas y fieles han comenzado a expresar condolencias, destacando su vida dedicada al servicio, la fe y el acompañamiento espiritual.


































