El caso del asesinato de Leyla Monserrat en Sonora ha reavivado el debate nacional sobre el sistema de justicia para adolescentes, luego de que familiares y diversos sectores exigieran penas más severas y reformas legales tras las sentencias dictadas contra las responsables.

Leyla, de 15 años, fue asesinada en septiembre de 2025 en el ejido El Desierto, en el municipio de General Plutarco Elías Calles. De acuerdo con las investigaciones, fue engañada por dos adolescentes, quienes posteriormente la asfixiaron.

El caso causó indignación debido a la brutalidad del crimen, que incluso fue grabado por las propias agresoras, y por las penas impuestas bajo el Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes.

En marzo de 2026, un juez dictó sentencia:

  • 2 años y 10 meses de internamiento para la adolescente de 15 años
  • Libertad asistida para la menor de 13 años
  • Una reparación del daño de poco más de 5 mil pesos

La resolución generó inconformidad social, ya que evidenció los límites legales para sancionar a menores de edad, incluso en delitos graves como el homicidio.

Autoridades judiciales han señalado que no es posible juzgar a menores como adultos bajo la legislación vigente, por lo que cualquier cambio dependería de una reforma a nivel federal.

Ante ello, familiares, colectivos y ciudadanos han exigido justicia para Leyla y modificaciones a la ley que permitan sanciones más estrictas en casos de violencia extrema cometida por adolescentes.

El caso se ha convertido en un símbolo del debate nacional sobre la eficacia del sistema de justicia juvenil en México y la necesidad de equilibrar la protección de derechos de menores con la gravedad de los delitos cometidos.