Una clínica en Hermosillo, Sonora, donde se aplicaban sueros vitaminados, fue exhibida por presuntas condiciones insalubres e irregularidades, en medio de la investigación por la muerte de al menos seis personas vinculadas a estos tratamientos.

De acuerdo con reportes, el consultorio operaba en condiciones que han sido calificadas como alarmantes, con presencia de mosquitos, personal consumiendo alimentos mientras manipulaba material médico y posibles fallas en los protocolos de higiene.

Entre las irregularidades detectadas destacan:

  • Herramientas de venoclisis contaminadas
  • Jeringas previamente rellenadas para su uso en distintos pacientes
  • Falta de permisos adecuados para realizar ciertos procedimientos
  • Prácticas de riesgo, como permitir a pacientes retirarse con el suero aún conectado

El caso se da en un contexto crítico, ya que autoridades de salud y la fiscalía investigan la relación entre estos procedimientos y al menos seis fallecimientos, además de otros pacientes afectados.

Según investigaciones, los tratamientos eran administrados por un mismo médico, quien presuntamente preparaba y aplicaba los sueros, lo que ha levantado sospechas de negligencia médica o contaminación en las sustancias utilizadas.

Testimonios de pacientes también han señalado prácticas preocupantes, como el uso de instrumental inusual para preparar las mezclas y recomendaciones médicas cuestionables, incluyendo la suspensión de tratamientos previos.

Las autoridades sanitarias mantienen el caso bajo investigación, mientras se analizan muestras y se busca determinar las causas exactas de las muertes, en un caso que ha generado alarma sobre el uso de los llamados “vitamin drip” en clínicas privadas.