Un exasesor cercano a la presidenta Claudia Sheinbaum logró avanzar a la etapa final del proceso para convertirse en consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), lo que ha generado críticas y cuestionamientos sobre la imparcialidad del procedimiento.

Se trata de Arturo Manuel Chávez López, actual director de Talleres Gráficos de México, quien obtuvo una de las calificaciones más altas en el examen de conocimientos aplicado por el Comité Técnico de Evaluación, con 99 puntos.

Chávez López colaboró previamente con Sheinbaum cuando fue jefa de Gobierno de la Ciudad de México, desempeñándose como asesor en Regulación y Políticas Públicas, lo que ha alimentado críticas por su cercanía con el actual gobierno federal.

Sin embargo, uno de los principales señalamientos es que no cuenta con trayectoria en materia electoral, lo que ha sido cuestionado por analistas y sectores de oposición.

El aspirante forma parte de la lista de finalistas que integrarán las quintetas enviadas a la Cámara de Diputados, instancia que deberá elegir a los nuevos consejeros del INE mediante mayoría calificada.

Este proceso ha estado marcado por críticas sobre posible favoritismo hacia perfiles cercanos al oficialismo, así como por dudas en torno a la transparencia en las evaluaciones.

Incluso, reportes recientes advierten que varios de los mejor evaluados mantienen vínculos con el gobierno o con el partido Morena, lo que ha intensificado el debate sobre la autonomía del órgano electoral.

La designación de nuevos consejeros del INE es considerada estratégica, ya que quienes sean elegidos ocuparán el cargo por nueve años y tendrán un papel central en la organización de elecciones federales y locales en el país.

El proceso ocurre en un contexto de tensión política, donde la independencia del árbitro electoral se mantiene como uno de los temas más sensibles en la agenda pública.