Michael Gonzales, subsecretario adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado de Estados Unidos, reconoció las acciones emprendidas por el gobierno de Claudia Sheinbaum contra el narcotráfico, aunque advirtió que México debe fortalecer sus esfuerzos frente al fentanilo, el crimen organizado y la corrupción.

Durante sus declaraciones, el funcionario estadounidense destacó el compromiso mostrado por la presidenta mexicana para combatir a las organizaciones criminales y reducir el tráfico de drogas, así como los resultados obtenidos mediante operativos y acciones de seguridad.

Entre los avances mencionados se encuentra el traslado de 92 presuntos integrantes de organizaciones criminales a Estados Unidos, medida que representa uno de los principales puntos de cooperación entre ambos países en materia de seguridad.

Gonzales señaló que Washington reconoce los esfuerzos realizados por México, pero consideró necesario avanzar todavía más frente a las amenazas que comparten ambas naciones. En particular, hizo énfasis en la lucha contra el tráfico de fentanilo, las estructuras del crimen organizado y la corrupción.

El funcionario también destacó la importancia de mantener una colaboración estrecha entre las autoridades mexicanas y estadounidenses para enfrentar a las organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.

El reconocimiento llega en un momento de intensa cooperación bilateral en materia de seguridad, pero también de presión por parte de Estados Unidos para que México incremente los resultados contra las redes dedicadas al tráfico de drogas.

De esta manera, el mensaje de Gonzales combina un reconocimiento a las acciones de la administración de Sheinbaum con una exigencia de mayores avances. Para Washington, la cooperación debe traducirse en resultados concretos frente al narcotráfico, especialmente en el combate al fentanilo y en la desarticulación de las estructuras financieras y operativas del crimen organizado.

La postura estadounidense mantiene así abierta la coordinación con México, pero deja claro que la Casa Blanca espera que las autoridades mexicanas profundicen las acciones contra las organizaciones criminales y los factores que permiten su operación.