Estados Unidos alista la reanudación de la importación de ganado mexicano, poniendo fin a una restricción que se mantuvo por más de un año debido a preocupaciones sanitarias relacionadas con la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo.
De acuerdo con reportes recientes, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé retomar el ingreso de ganado en pie en un plazo aproximado de 30 días, iniciando en el puerto fronterizo de Douglas, Arizona, con la posibilidad de habilitar posteriormente otros puntos de entrada en Nuevo México.
La medida representa un giro importante en la relación comercial agropecuaria entre ambos países, luego de que en 2025 Washington decidiera cerrar su frontera al ganado mexicano como medida preventiva ante la amenaza de esta plaga, considerada altamente peligrosa para la industria pecuaria.
La reapertura del mercado estadounidense es clave para los productores mexicanos, ya que Estados Unidos es el principal destino de exportación de ganado en pie. Durante el periodo de cierre, el flujo comercial prácticamente se detuvo, afectando significativamente a ganaderos del norte del país.
Incluso, reportes del propio mercado estadounidense indicaban que en 2026 las exportaciones mexicanas de ganado hacia ese país se mantenían en cero, reflejo directo de la suspensión vigente.
La posible normalización del comercio permitiría reactivar una industria que genera miles de empleos y que representa ingresos millonarios para el sector agropecuario nacional.
El levantamiento de la prohibición está condicionado al cumplimiento de medidas sanitarias estrictas para evitar la propagación del gusano barrenador, una plaga que afecta gravemente al ganado y que incluso ha generado alertas en territorio estadounidense.
Autoridades de ambos países han trabajado de forma coordinada en los últimos meses para contener el problema, incluyendo inspecciones, control sanitario y programas de erradicación.
La reapertura no será inmediata ni total. Se prevé que el proceso sea gradual, comenzando con puntos específicos de cruce fronterizo y ampliándose conforme se confirme el cumplimiento de los protocolos sanitarios.
Este avance representa una señal positiva para el comercio bilateral en el sector agropecuario, en un contexto donde las decisiones sanitarias han impactado de forma directa el intercambio de productos entre México y Estados Unidos.



































