El caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, podría no ser un hecho aislado. De acuerdo con declaraciones del exembajador Ricardo Pascoe Pierce, autoridades de Estados Unidos prepararían expedientes contra al menos cuatro gobernadores más en México.
Durante una entrevista, Pascoe Pierce señaló que la advertencia habría sido realizada por funcionarios de seguridad estadounidenses, quienes anticiparon que las investigaciones no se limitarían a Sinaloa, sino que podrían extenderse a otros estados gobernados por mandatarios electos en 2021.
Según el exdiplomático, este escenario respondería a una estrategia más amplia de Washington para señalar posibles vínculos entre autoridades locales y el crimen organizado, particularmente en regiones consideradas clave para el tráfico de drogas.
El señalamiento surge en medio de la crisis generada por las acusaciones contra Rocha Moya, quien fue imputado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, incluyendo delitos relacionados con narcotráfico y protección a grupos criminales.
Este caso ya provocó tensiones entre ambos países, luego de que el gobierno mexicano cuestionara la falta de pruebas en las acusaciones y defendiera la soberanía nacional frente a solicitudes de extradición.
Además, el tema ha escalado en el ámbito político interno. La Fiscalía General de la República ha citado a Rocha Moya y a otros funcionarios para comparecer, mientras continúan las investigaciones tanto en México como en Estados Unidos.
En este contexto, las declaraciones sobre posibles nuevas acusaciones abren un nuevo frente de incertidumbre política, especialmente rumbo a los procesos electorales de 2027, donde la revisión de perfiles y antecedentes podría convertirse en un factor clave.
Hasta el momento, no existe confirmación oficial por parte del gobierno estadounidense sobre nuevas imputaciones, por lo que los señalamientos permanecen en el terreno de advertencias y análisis político.


































