El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió que podrían presentarse más acusaciones contra funcionarios y exfuncionarios mexicanos presuntamente relacionados con organizaciones criminales, luego de los señalamientos dados a conocer la semana pasada por autoridades estadounidenses.

Durante una conferencia de prensa, Blanche aseguró que las investigaciones continúan avanzando y dejó claro que el Departamento de Justicia mantiene abiertas varias líneas relacionadas con presuntos vínculos entre políticos mexicanos y grupos del narcotráfico.

“Vendrán más”, declaró el funcionario estadounidense al ser cuestionado sobre las recientes acusaciones presentadas contra 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

Las acusaciones forman parte de una investigación encabezada por fiscales federales en Estados Unidos sobre posibles redes de protección política al crimen organizado y operaciones relacionadas con tráfico de drogas, lavado de dinero y corrupción.

De acuerdo con medios estadounidenses, las indagatorias se fortalecieron tras diversas declaraciones de testigos protegidos y expedientes elaborados por agencias como la DEA y el FBI, que desde hace varios años siguen operaciones de grupos criminales con presencia en territorio mexicano.

Entre los nombres señalados se encuentra Rubén Rocha Moya, quien solicitó licencia temporal a su cargo como gobernador de Sinaloa mientras enfrenta el proceso legal y los señalamientos difundidos por autoridades norteamericanas.

Hasta ahora, el gobierno mexicano no ha emitido una postura oficial amplia sobre las declaraciones de Todd Blanche, aunque integrantes del gabinete federal han pedido esperar el desarrollo de las investigaciones y evitar conclusiones anticipadas.

Especialistas en seguridad consideran que este caso podría generar tensión diplomática entre México y Estados Unidos debido al impacto político de las acusaciones y al nivel de los funcionarios involucrados. Además, señalaron que el tema podría influir en la cooperación bilateral en materia de combate al narcotráfico y seguridad fronteriza.

Las investigaciones continúan abiertas y autoridades estadounidenses no descartaron nuevas órdenes judiciales o acusaciones en las próximas semanas.