La Universidad de Sonora (Unison) volvió a entrar en paro laboral tras el estallamiento de huelga por parte del Sindicato de Trabajadores y Empleados (STEUS), un conflicto que no solo paraliza actividades académicas y administrativas, sino que además amplía el registro histórico de crisis laborales dentro de la institución.

Con este nuevo episodio, la máxima casa de estudios del estado acumula ya 28 huelgas entre los sindicatos STEUS y STAUS desde 1976, lo que refleja una historia recurrente de tensiones en las negociaciones salariales y contractuales dentro del campus universitario.

El paro más reciente fue aprobado por mayoría de votos del STEUS, que decidió suspender labores tras considerar insuficientes los acuerdos alcanzados con la administración universitaria. El cierre de instalaciones se realizó el mismo 16 de abril, en presencia de representantes sindicales y bajo protocolos internos del propio gremio.

De acuerdo con registros históricos, la primera huelga en la Unison ocurrió en 1976 y se extendió por más de tres meses, convirtiéndose en una de las más prolongadas en la historia del estado. Desde entonces, los paros han sido encabezados principalmente por STEUS, STAUS y en menor medida otros sindicatos universitarios.

En esta ocasión, el conflicto surge nuevamente por demandas salariales y condiciones laborales, un punto que ha sido constante en los enfrentamientos entre trabajadores y autoridades universitarias, especialmente en periodos de revisión contractual.

La Universidad de Sonora ha señalado en distintos momentos que las propuestas económicas presentadas se encuentran dentro de los márgenes presupuestales disponibles, mientras que los sindicatos sostienen que existe un rezago salarial que no ha sido atendido de forma estructural.

El estallamiento de la huelga vuelve a colocar a la institución en un escenario de incertidumbre académica, afectando a miles de estudiantes que dependen del desarrollo regular de clases, trámites y actividades administrativas.

Mientras tanto, se espera que en los próximos días continúen las mesas de negociación para intentar destrabar el conflicto, aunque hasta el momento no hay señales claras de un acuerdo inmediato entre las partes.