El gobierno de Estados Unidos anunció la imposición de restricciones de visa a 75 personas vinculadas con el entorno del Cártel de Sinaloa, en una medida que incluye a familiares, socios comerciales y presuntos colaboradores de integrantes de esta organización criminal.

La decisión fue confirmada por el Departamento de Estado como parte de su estrategia para debilitar las redes de apoyo del narcotráfico, particularmente aquellas relacionadas con el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.

De acuerdo con la autoridad estadounidense, las restricciones no se limitan a operadores directos del cártel, sino que abarcan a personas consideradas parte de su entorno financiero, familiar o empresarial, con el objetivo de limitar su movilidad internacional y acceso a Estados Unidos.

El Departamento de Estado señaló que esta acción forma parte de una política más amplia para combatir a organizaciones criminales transnacionales, a las que Washington ha clasificado como amenazas a la seguridad nacional.

La medida se enmarca en una ofensiva más amplia contra el tráfico de drogas sintéticas, especialmente el fentanilo, sustancia que ha sido identificada como una de las principales causas de muertes por sobredosis en Estados Unidos.

En los últimos años, el gobierno estadounidense ha ampliado el uso de sanciones migratorias, financieras y comerciales contra redes criminales, incluyendo restricciones a familiares y socios de personas sancionadas.

Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han dado a conocer la identidad de las 75 personas afectadas, aunque confirmaron que se trata de individuos con presuntos vínculos cercanos a integrantes del Cártel de Sinaloa.

Las restricciones implican la cancelación o negación de visas, lo que impide su ingreso a territorio estadounidense.

El Cártel de Sinaloa continúa siendo uno de los principales objetivos de las autoridades estadounidenses, debido a su papel en el tráfico de drogas hacia ese país.

Estas nuevas medidas se suman a sanciones previas contra empresas, operadores financieros y redes logísticas asociadas al grupo criminal, en un intento por debilitar su estructura más allá del ámbito operativo.