Estados Unidos reanudó este jueves 13 de agosto la totalidad de sus actividades oficiales en Michoacán, luego de una suspensión provocada por preocupaciones de seguridad que afectaron temporalmente las operaciones de inspectores estadounidenses encargados de supervisar las exportaciones de aguacate.

El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, confirmó la reactivación y reconoció las medidas implementadas por el Gobierno de México para reforzar la seguridad del personal estadounidense en la entidad.

La decisión ocurre después de ocho días de interrupción. El pasado 5 de agosto, Washington suspendió las actividades de sus funcionarios en Michoacán ante una amenaza relacionada con sus intereses y personal en el estado.

Johnson señaló que la reanudación fue posible tras la evaluación de las condiciones de seguridad y la coordinación entre ambos gobiernos. También advirtió que Estados Unidos continuará monitoreando la situación y podrá ajustar sus operaciones si las circunstancias cambian.

Uno de los efectos más importantes de la suspensión se produjo en el sector aguacatero, debido a que los inspectores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) son responsables de verificar que los embarques cumplan con los requisitos para ingresar al mercado estadounidense.

La interrupción generó incertidumbre entre productores, empacadores y exportadores, debido a la importancia del mercado estadounidense para la industria michoacana.

Estados Unidos había comenzado una reapertura parcial de sus operaciones en algunas zonas productoras desde el 8 de agosto, después de que México implementara medidas adicionales de seguridad. Ahora, con la decisión anunciada este jueves, las actividades vuelven a operar de manera completa.

Michoacán concentra alrededor de 88 por ciento de la producción nacional de aguacate, mientras una parte importante de la fruta tiene como destino Estados Unidos, por lo que cualquier interrupción en las inspecciones puede afectar directamente la cadena de exportación.

La suspensión estadounidense ocurrió después de una escalada de violencia registrada en Michoacán tras la captura de un presunto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación identificado como Ramón Álvarez Ayala, alias “El R1”.

La situación llevó a Estados Unidos a retirar temporalmente a sus inspectores como medida preventiva ante los riesgos que enfrentaban en la región.

En respuesta, el Gobierno de México desplegó más de mil 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional en zonas relacionadas con la producción y exportación de aguacate para reforzar la seguridad.

El reforzamiento de la vigilancia fue acompañado por acciones contra grupos señalados por extorsionar a productores, comerciantes y transportistas del sector agroalimentario.

Entre las operaciones recientes se encuentra la detención de Cristian Maximiliano “N”, alias “X1”, señalado como integrante de Los Caballeros Templarios, junto con otras personas acusadas de participar en actividades de extorsión contra integrantes de la cadena productiva.

Johnson destacó la colaboración entre los gobiernos de Donald Trump y Claudia Sheinbaum para establecer condiciones que permitieran el regreso de los funcionarios estadounidenses.

El diplomático señaló que las medidas de seguridad implementadas por México y el trabajo coordinado entre los equipos de ambos países permitieron recuperar las condiciones necesarias para reactivar las operaciones.

La reanudación también representa un alivio para el comercio bilateral, particularmente para la industria del aguacate, cuya cadena de suministro depende en buena medida de las inspecciones estadounidenses.

La decisión, sin embargo, no significa que Washington considere resuelto el problema de seguridad en Michoacán.

Aunque las actividades oficiales fueron restablecidas, Estados Unidos mantiene a Michoacán dentro del Nivel 4 de su alerta de viaje, correspondiente a “No viajar”.

La advertencia refleja que Washington continúa considerando que existen riesgos importantes de seguridad en la entidad.

La representación estadounidense recomendó a sus ciudadanos que se encuentren en Michoacán mantenerse atentos a las condiciones locales, informar a familiares sobre su ubicación y utilizar los canales oficiales de asistencia en caso de emergencia.

De esta manera, la reapertura de las operaciones no representa el levantamiento de las advertencias de seguridad para ciudadanos estadounidenses.

La reanudación completa de las actividades permite recuperar el proceso de inspección necesario para mantener el flujo regular del aguacate michoacano hacia Estados Unidos.

La interrupción del 5 de agosto había generado preocupación entre productores y exportadores por el posible impacto económico de una suspensión prolongada. El antecedente también recordó episodios similares ocurridos en años anteriores, cuando amenazas contra inspectores estadounidenses provocaron interrupciones temporales de las actividades.

Con el regreso de los funcionarios, México y Estados Unidos mantienen ahora una vigilancia conjunta sobre las condiciones de seguridad en la zona productora.

El desafío será mantener las condiciones que permitan garantizar la seguridad de los inspectores, productores y trabajadores, así como evitar nuevas interrupciones en una de las cadenas agroalimentarias más importantes entre ambos países.