La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la decisión del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, de acudir a Estados Unidos para presentar denuncias y solicitar medidas contra funcionarios mexicanos, entre ellas la cancelación de visas.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria consideró que recurrir a autoridades de otro país para impulsar acciones contra actores políticos mexicanos refleja, a su juicio, una falta de confianza en México y en sus instituciones.
“¿Qué mexicano como presidente de un partido va a presentar denuncias en Estados Unidos para pedir que quiten visas? Pues hasta da risa”, expresó Sheinbaum.
La presidenta sostuvo que los dirigentes partidistas deberían buscar en México el respaldo ciudadano para impulsar sus proyectos políticos, en lugar de acudir a gobiernos extranjeros.
Las críticas se producen en medio de la estrategia que Alejandro Moreno ha mantenido durante 2026 para llevar sus acusaciones contra Morena y funcionarios mexicanos ante autoridades, legisladores y organismos internacionales.
El dirigente priista ha realizado varias visitas a Estados Unidos, donde ha denunciado presuntas prácticas autoritarias del gobierno mexicano y señalado supuestos vínculos entre integrantes de Morena y grupos delictivos.
En una de sus visitas más recientes a Washington, Moreno presentó acusaciones ante el Departamento de Estado contra integrantes del Instituto Nacional Electoral, a quienes responsabilizó de limitar publicaciones relacionadas con sus señalamientos contra Morena.
Además, ha planteado ante actores políticos estadounidenses la posibilidad de que Morena sea considerado una organización vinculada con actividades criminales.
Sheinbaum consideró que esta estrategia representa un nivel particularmente bajo de confianza en el país y cuestionó qué pensarían antiguos integrantes del PRI sobre que el actual dirigente del partido acudiera a Estados Unidos para solicitar medidas contra mexicanos.
El tema ocurre en un momento en el que las autoridades estadounidenses han incrementado las restricciones de visas para ciudadanos mexicanos, incluidos políticos y funcionarios.
El gobierno de Estados Unidos ha mantenido reservada buena parte de la información sobre las personas a las que ha retirado o negado visas, argumentando razones relacionadas con sus políticas migratorias y de seguridad.
En días recientes, además, Washington informó de restricciones de visado contra personas presuntamente vinculadas con el Cártel Jalisco Nueva Generación, aunque el Departamento de Estado no ha dado a conocer públicamente todos los nombres de los afectados.
La situación ha generado un debate político en México sobre el alcance de las medidas estadounidenses y sobre la posibilidad de que sean utilizadas como mecanismo de presión.
Sheinbaum ha sostenido que, cuando existen acusaciones contra servidores públicos, deben presentarse pruebas y realizarse las investigaciones correspondientes mediante las instituciones competentes.
Durante la conferencia, la presidenta también fue cuestionada por las investigaciones y detenciones de personas relacionadas con el entorno político de Alejandro Moreno en Campeche.
Sheinbaum aclaró que esos procedimientos corresponden a la Fiscalía General del Estado de Campeche y no a la Fiscalía General de la República ni a una investigación promovida directamente por su gobierno.
La mandataria rechazó que las acciones judiciales constituyan una persecución política contra Moreno y señaló que, si existen investigaciones por posibles delitos, corresponde a las autoridades ministeriales determinar las responsabilidades.
También indicó que cualquier eventual proceso de desafuero contra el dirigente priista tendría que seguir los cauces establecidos por las instituciones y el Congreso.
Alejandro Moreno ha convertido sus denuncias internacionales en uno de los principales componentes de su estrategia de oposición al gobierno de Sheinbaum.
El dirigente del PRI ha sostenido que busca alertar a autoridades extranjeras sobre lo que considera un deterioro democrático en México y ha anunciado que continuará llevando sus denuncias ante organismos internacionales.
El enfrentamiento entre ambos actores políticos se suma a las diferencias que mantienen el gobierno federal y la dirigencia priista en torno a seguridad, democracia, instituciones electorales y presuntos vínculos entre actores políticos y organizaciones criminales.
Mientras Moreno busca que sus acusaciones sean atendidas fuera de México, Sheinbaum insiste en que los asuntos relacionados con funcionarios y actores políticos nacionales deben resolverse mediante las instituciones mexicanas.
Por ahora, el intercambio vuelve a colocar en el centro del debate la estrategia de la oposición de recurrir a autoridades estadounidenses y la postura del gobierno mexicano frente a la intervención de actores extranjeros en asuntos políticos nacionales.


































