Las delegaciones de Estados Unidos e Irán mantienen conversaciones en Islamabad, Pakistán, en el marco de un proceso diplomático mediado por el gobierno paquistaní para intentar consolidar un alto el fuego tras semanas de conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con reportes internacionales, las reuniones se realizan con participación de altos funcionarios de ambos países, en lo que representa el contacto político más directo entre Washington y Teherán desde hace décadas, en un contexto marcado por la desconfianza y las profundas diferencias estratégicas.
La delegación estadounidense es encabezada por el vicepresidente JD Vance, mientras que por Irán participan el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el canciller Abbas Araghchi, junto a equipos técnicos que discuten los puntos más sensibles del posible acuerdo.
Las conversaciones se desarrollan bajo la mediación de Pakistán, que ha asumido un rol clave como facilitador del diálogo tras semanas de escalada militar en la región, en un esfuerzo por evitar la reanudación del conflicto armado.
Entre los principales temas en discusión destacan el futuro del programa nuclear iraní, las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos y el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El proceso diplomático ocurre en el contexto de una tregua reciente y frágil, con versiones encontradas sobre su alcance y efectividad, mientras persisten tensiones militares en puntos estratégicos de la región.
Analistas advierten que, pese al avance del diálogo, las diferencias entre ambas potencias siguen siendo profundas, lo que mantiene el proceso en una fase altamente incierta y susceptible a nuevas tensiones.
Se prevé que las negociaciones continúen en los próximos días, con la posibilidad de ampliar la mediación a otros actores regionales si se logran avances sustanciales.


































