La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que en México ya no gobiernan intereses extranjeros ni grupos de poder económico, al defender la soberanía nacional y el proyecto político de la llamada Cuarta Transformación en medio de recientes tensiones políticas y diplomáticas.
Durante un acto público en Yucatán, la mandataria afirmó que el país atraviesa una nueva etapa donde las decisiones nacionales responden a la voluntad del pueblo y no a presiones externas o privilegios de élites económicas. “Aquí no mandan unos cuantos”, sostuvo ante simpatizantes y funcionarios federales.
Las declaraciones ocurren en un contexto marcado por la polémica generada tras versiones relacionadas con investigaciones de agencias estadounidenses, así como señalamientos políticos surgidos en torno a temas de seguridad y presuntos vínculos del crimen organizado con actores públicos. En días recientes, Sheinbaum también rechazó reportes internacionales sobre una supuesta participación de la CIA en operaciones dentro de México, calificando dichas versiones como falsas y parte de narrativas que buscan afectar la relación bilateral.
La presidenta reiteró que su administración mantendrá una política de defensa de la soberanía nacional y combate a la corrupción, insistiendo en que el país vive un proceso de transformación donde se priorizan los programas sociales, la inversión pública y el fortalecimiento de sectores estratégicos.
Durante la gira, Sheinbaum encabezó además la inauguración del Hospital General “Dr. Agustín O’Horán” en Mérida, considerado uno de los complejos médicos más importantes del sureste del país, donde destacó que las obras públicas y el sistema IMSS-Bienestar forman parte de una estrategia para reducir desigualdades y garantizar derechos sociales.
Analistas consideran que el discurso de soberanía impulsado por el gobierno federal también responde al escenario internacional actual, particularmente ante la presión comercial y política derivada de la relación con Estados Unidos y la próxima revisión del T-MEC.
Mientras tanto, la oposición ha cuestionado el discurso presidencial y acusa que el gobierno federal busca desviar la atención de los problemas de seguridad y economía; sin embargo, Morena ha cerrado filas en torno a la presidenta y mantiene una narrativa centrada en la defensa de la soberanía y la continuidad de la Cuarta Transformación.


































