La Embajada de Estados Unidos en México emitió una alerta de seguridad dirigida a sus ciudadanos ante el partido entre México e Inglaterra, correspondiente a los octavos de final del Mundial 2026, que se disputará este domingo 5 de julio en la Ciudad de México.
A través de un comunicado oficial, la representación diplomática advirtió sobre la presencia de grandes multitudes en distintos puntos del país, como estadios, Fan Fest y espacios públicos, donde se prevé una alta concentración de aficionados durante la jornada futbolística.
La embajada pidió a los asistentes “extremar precauciones” en eventos masivos, al señalar que en celebraciones recientes se han registrado situaciones de riesgo derivadas del hacinamiento, las cuales han dejado personas lesionadas e incluso fallecidas.
El llamado ocurre luego de los festejos por el triunfo de la Selección Mexicana ante Ecuador, cuando una multitud se congregó en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, donde se reportó la muerte de cuatro personas y decenas de heridos, lo que encendió las alertas de autoridades nacionales e internacionales.
Ante este contexto, la embajada recomendó a sus ciudadanos mantenerse atentos a su entorno, identificar rutas de salida en caso de emergencia y evitar zonas con alta concentración de personas si no es necesario. También sugirió seguir información en medios locales y actualizaciones oficiales sobre cierres o restricciones en puntos de reunión.
Asimismo, advirtió sobre posibles manifestaciones que podrían coincidir con el evento deportivo, recordando que la participación de extranjeros en actividades políticas puede derivar en sanciones, incluida la detención o deportación conforme a la legislación mexicana.
En paralelo, autoridades de la Ciudad de México han anunciado operativos especiales de seguridad y control de aforo en puntos clave, con el objetivo de evitar nuevas tragedias y garantizar celebraciones seguras durante el encuentro entre ambas selecciones.
El partido entre México e Inglaterra ha generado gran expectativa, lo que anticipa movilizaciones masivas de aficionados tanto en el estadio como en espacios públicos, en un ambiente marcado por la pasión futbolera, pero también por llamados a la prudencia.



































