La antigua mansión de Arturo “El Negro” Durazo Moreno, conocida como El Partenón o Casa Tlalpan, será transformada en un complejo educativo que albergará una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y un plantel del Bachillerato Nacional, anunció este viernes la presidenta Claudia Sheinbaum.

El inmueble se encuentra en San Andrés Totoltepec, en la alcaldía Tlalpan, al sur de la Ciudad de México, y cuenta con una superficie superior a las seis hectáreas. El Gobierno federal contempla una inversión aproximada de 150 millones de pesos para adecuar las instalaciones y convertir el predio en un espacio destinado a la educación pública.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum señaló que el lugar, asociado durante décadas con los privilegios y la corrupción del antiguo jefe policiaco, será aprovechado para ampliar las oportunidades educativas de los habitantes de Tlalpan y de comunidades cercanas.

La mandataria explicó que la situación jurídica del inmueble fue atendida para avanzar con su nueva utilización. La propiedad había sido recuperada por el Estado y, durante una etapa, una parte de sus instalaciones fue ocupada por la Academia Mexicana de Ciencias, que deberá trasladarse a otra sede.

El proyecto contempla que la Universidad Nacional Rosario Castellanos comience actividades en este plantel en 2027. La oferta inicial incluirá cinco licenciaturas: Psicología; Derecho y Criminología; Administración y Comercio; Turismo, y Economía y Desarrollo Sostenible. También se analiza la posibilidad de incorporar Ciencias Ambientales, debido a las características naturales de la zona.

La nueva sede contará con aulas, laboratorios, áreas administrativas, instalaciones deportivas, gimnasio al aire libre, foro, jardín de lectura y otros espacios para las actividades académicas. Las autoridades universitarias proyectan una capacidad de hasta 4 mil 800 estudiantes cuando el plantel se encuentre habilitado.

El complejo también albergará un Bachillerato Nacional con orientación artística y cultural. La propuesta contempla formación en artes plásticas, visuales, escénicas y musicales, además de espacios para talleres y actividades educativas. De acuerdo con la información presentada por el Gobierno federal, este plantel tendrá capacidad para recibir hasta mil 200 estudiantes.

El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, informó que el proyecto ejecutivo está concluido y que durante noviembre se prevé publicar la licitación para realizar las obras de adecuación. La meta es que el bachillerato pueda recibir estudiantes en el próximo ciclo escolar, mientras que la sede universitaria se prepara para iniciar operaciones en 2027.

La ubicación del complejo busca responder a las dificultades de traslado que enfrentan jóvenes de pueblos del sur de Tlalpan, entre ellos San Andrés Totoltepec, San Miguel Ajusco, Santo Tomás Ajusco, Magdalena Petlacalco y San Miguel Topilejo. Autoridades locales señalaron que algunos estudiantes deben invertir hasta dos horas para llegar a sus centros educativos.

La transformación de Casa Tlalpan también supone un cambio en el uso de un inmueble construido en la década de 1970 por Durazo, quien encabezó la policía capitalina durante el gobierno de José López Portillo. El predio llegó a contar con instalaciones de lujo, entre ellas una discoteca, caballerizas, plaza de toros, casino, alberca, helipuerto y espacios deportivos.

Durazo se convirtió en una figura emblemática de los abusos y la corrupción vinculados al poder policial de aquella época. Tras su salida del cargo, enfrentó procesos judiciales y acusaciones relacionadas con el enriquecimiento ilícito y la defraudación fiscal. La propiedad pasó posteriormente al patrimonio público.

Con el nuevo proyecto, el Gobierno federal busca destinar el terreno a la formación de estudiantes de nivel medio superior y superior. La apertura dependerá de la ejecución de las obras, la habilitación de los espacios y la puesta en marcha de los programas académicos anunciados.