El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones contra una red internacional de proveedores y empresas químicas presuntamente vinculadas al Cártel de Sinaloa, en un nuevo golpe a la cadena de producción de drogas sintéticas.

De acuerdo con autoridades estadounidenses, se trata de más de 20 personas y entidades involucradas en la obtención y distribución de precursores químicos utilizados para la fabricación de fentanilo y metanfetaminas.

La investigación señala que la estructura criminal opera con alcance global, conectando proveedores en países como India, China y México, quienes abastecen a laboratorios vinculados al cártel.

Estas redes permiten el flujo de químicos esenciales para la producción de drogas sintéticas que posteriormente son enviadas principalmente a Estados Unidos.

El Tesoro estadounidense aseguró que el objetivo de estas sanciones es desmantelar toda la cadena de suministro de opioides sintéticos, desde la adquisición de precursores hasta su transformación en drogas ilegales.

El Cártel de Sinaloa ha sido señalado como una de las principales organizaciones responsables del tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense.

Las sanciones incluyen el bloqueo de activos y restricciones financieras, lo que impide que las personas y empresas designadas realicen operaciones con ciudadanos o instituciones de Estados Unidos.

Este tipo de acciones forma parte de una estrategia más amplia del gobierno estadounidense para combatir el narcotráfico transnacional mediante sanciones económicas y presión internacional.