Una nueva ofensiva con drones por parte de Ucrania alcanzó instalaciones clave del sector energético en el sur de Rusia, incluyendo un petrolero y un depósito de combustible, en un ataque que vuelve a evidenciar la escalada del conflicto y el impacto directo sobre la infraestructura estratégica rusa.
De acuerdo con reportes de autoridades locales y agencias internacionales, los ataques ocurrieron durante la noche en dos puntos relevantes: el puerto de Taganrog, en la región de Rostov, y la ciudad de Armavir, en la región de Krasnodar.
En Taganrog, un buque petrolero fue impactado, lo que provocó un incendio que fue controlado posteriormente por equipos de emergencia. El gobernador regional, Yury Slyusar, informó que dos personas resultaron heridas, aunque no se registraron derrames de petróleo, evitando así un posible desastre ambiental.
De manera paralela, en Armavir, drones alcanzaron un depósito de combustible ubicado en una zona industrial. Las autoridades indicaron que el incendio también fue contenido y no se reportaron víctimas en ese punto.
Estos ataques forman parte de una estrategia más amplia por parte de Ucrania para golpear la infraestructura energética rusa, considerada clave para financiar su operación militar. En semanas recientes, instalaciones petroleras y terminales de almacenamiento han sido blanco frecuente de ofensivas con drones, incrementando la presión sobre el suministro energético del país.
De acuerdo con autoridades rusas, durante esta misma jornada fueron derribados decenas de drones en la región, lo que evidencia la intensidad de los ataques y la capacidad de Ucrania para penetrar defensas aéreas en territorio ruso.
El conflicto entre ambos países ha evolucionado hacia una guerra de desgaste en la que la infraestructura energética se ha convertido en un objetivo prioritario, no solo por su valor económico, sino por su impacto estratégico en el desarrollo de la guerra.
Hasta el momento, no se ha informado sobre afectaciones mayores al suministro ni daños estructurales permanentes en las instalaciones atacadas, pero los hechos refuerzan el clima de tensión y la continuidad de los ataques en territorio ruso.


































