En el marco del Día del Niño, especialistas y organizaciones advierten que niñas y niños en el país crecen en un entorno marcado por la violencia y la sobreexposición a pantallas, factores que impactan directamente en su desarrollo emocional, social y cognitivo.

Diversos análisis señalan que, lejos de garantizar entornos seguros, la infancia en México enfrenta riesgos tanto en el ámbito físico como en el digital, donde el acceso sin control a dispositivos electrónicos se ha vuelto cada vez más común.

Expertos advierten que muchos menores crecen expuestos a contextos de violencia cotidiana, lo que puede normalizar conductas agresivas o generar afectaciones psicológicas desde edades tempranas.

A esto se suma la presencia constante de contenidos violentos en internet y redes sociales, que pueden influir en su percepción del mundo y su comportamiento.

El uso prolongado de dispositivos digitales es otro de los principales focos de preocupación. Especialistas señalan que la sobreexposición a pantallas está relacionada con problemas de salud emocional, dificultades de concentración y alteraciones del sueño.

Además, el consumo constante de contenidos digitales puede afectar habilidades sociales, reducir la interacción cara a cara y limitar el desarrollo del pensamiento crítico.

Entre las principales consecuencias detectadas se encuentran:

  • Ansiedad y cambios de comportamiento
  • Problemas de atención y aprendizaje
  • Aislamiento social
  • Trastornos del sueño

Especialistas coinciden en que el problema no es la tecnología en sí, sino la falta de regulación y acompañamiento por parte de adultos.

Ante este panorama, se ha hecho un llamado a fortalecer el entorno de protección de la infancia, tanto en el hogar como en políticas públicas.

Entre las recomendaciones destacan:

  • Establecer límites claros en el uso de dispositivos
  • Supervisar contenidos digitales
  • Fomentar actividades recreativas fuera de pantallas
  • Promover la convivencia familiar

El contexto actual plantea un desafío para la sociedad: garantizar que niñas y niños crezcan en ambientes seguros, con acceso a tecnología de forma responsable y sin exposición a violencia.

En medio de la celebración del Día del Niño, el enfoque se desplaza hacia una pregunta de fondo: ¿qué tipo de infancia se está construyendo en México?