El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció una modificación en su protocolo de pena de muerte que permitirá el uso de pelotones de fusilamiento como método de ejecución en casos federales, como parte de una estrategia para agilizar los procesos relacionados con condenas capitales.

De acuerdo con la nueva disposición, también se reautoriza el uso de la inyección letal con un solo fármaco a base de pentobarbital, método que ya había sido utilizado en ejecuciones federales durante administraciones anteriores.

La medida forma parte de un ajuste más amplio en la política de justicia criminal del gobierno estadounidense, que busca acelerar la aplicación de la pena de muerte una vez que los condenados hayan agotado sus recursos legales.

Autoridades federales argumentaron que los cambios buscan eficientar los procedimientos y dar continuidad a sentencias ya dictadas en tribunales, en un contexto donde se han reactivado solicitudes de pena capital en decenas de casos.

El pelotón de fusilamiento, aunque poco utilizado en la práctica moderna, es un método legal en algunos estados del país y ha sido objeto de debate por organizaciones de derechos humanos debido a su carácter controversial.

La decisión ha generado reacciones encontradas en el ámbito político y social en Estados Unidos, al reabrir la discusión sobre los métodos de ejecución y la vigencia de la pena de muerte en el sistema federal.