Una jugada en los últimos minutos de un partido del Mundial 2026 terminó por trascender lo deportivo y escalar hasta los tribunales en Estados Unidos. El politólogo iraní Lotfolah Kaveh Afrasiabi presentó una demanda por mil millones de dólares contra la FIFA, su presidente Gianni Infantino y funcionarios relacionados con el VAR, tras el polémico gol anulado a la selección de Irán frente a Egipto.

El recurso legal fue interpuesto ante un tribunal federal en Massachusetts, donde el académico asegura que la decisión arbitral no solo afectó el resultado del encuentro, sino que representó un trato injusto hacia el combinado iraní y sus seguidores.

El incidente ocurrió en el partido correspondiente a la fase de grupos, cuando Irán y Egipto empataban 1-1. En el minuto 93, el defensor Shoja Khalilzadeh anotó lo que parecía ser el gol del triunfo y la clasificación directa para su selección.

Sin embargo, tras una revisión del VAR, el tanto fue invalidado por una posición adelantada milimétrica, lo que dejó el marcador sin cambios y modificó por completo el destino de ambos equipos.

El empate permitió a Egipto avanzar en el torneo, mientras que Irán quedó eliminado tras no conseguir los puntos necesarios, en un cierre dramático que generó fuertes críticas entre aficionados y analistas.

Afrasiabi sostiene que la decisión arbitral formó parte de un trato desigual hacia Irán durante la competencia, por lo que busca una compensación económica millonaria. Incluso plantea que el caso pueda representar a millones de aficionados iraníes que, según afirma, resultaron afectados por lo ocurrido.

La demanda también incluye a funcionarios anónimos del sistema VAR, señalando que la tecnología y su aplicación influyeron directamente en el desenlace del partido.

Hasta el momento, el caso se encuentra en una etapa inicial y no existe resolución judicial ni evidencia que confirme irregularidades por parte de la FIFA, por lo que las acusaciones permanecen como señalamientos del demandante.

El episodio reavivó la discusión sobre el uso del VAR en el futbol internacional, especialmente en jugadas definidas por márgenes mínimos que pueden cambiar el rumbo de selecciones enteras en torneos de alto nivel.

Además, el caso pone sobre la mesa la posibilidad —poco común— de llevar decisiones arbitrales al ámbito legal, lo que podría sentar un precedente en el deporte profesional si la demanda avanza.