El candidato presidencial colombiano Abelardo de la Espriella agradeció públicamente el respaldo expresado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un mensaje que reavivó el debate sobre la influencia internacional en el proceso electoral y colocó en el centro la agenda bilateral entre ambos países.
Tras recibir el apoyo del mandatario estadounidense rumbo a la segunda vuelta electoral, el aspirante de derecha calificó el respaldo como un gesto significativo y aseguró que su eventual gobierno buscaría fortalecer la relación con Washington, especialmente en temas de seguridad, combate al narcotráfico y cooperación económica.
“Muy honrado por el apoyo decidido del presidente Trump”, expresó el candidato, quien además destacó la importancia de mantener vínculos estrechos con Estados Unidos para enfrentar los desafíos en materia de violencia y crimen organizado.
El pronunciamiento ocurre en un momento clave del proceso electoral colombiano, donde De la Espriella disputará la presidencia frente al candidato de izquierda Iván Cepeda en una segunda vuelta marcada por la polarización política.
El respaldo de Trump no solo fue interpretado como una señal de afinidad ideológica, sino también como un mensaje sobre la relevancia estratégica de Colombia para Estados Unidos en la región. Analistas consideran que este tipo de posicionamientos pueden influir en la percepción internacional del proceso electoral.
En su reacción, De la Espriella subrayó que la relación bilateral sería un eje prioritario en su gobierno, planteando una agenda enfocada en seguridad, inversión y cooperación internacional, en línea con su discurso de “mano dura” contra el crimen.
Sin embargo, el respaldo también generó críticas desde distintos sectores políticos en Colombia. El presidente Gustavo Petro cuestionó la intervención de actores extranjeros en el proceso electoral, al considerar que podría afectar la soberanía democrática del país.
El episodio se suma a una campaña electoral altamente polarizada, en la que el papel de actores internacionales ha cobrado relevancia y ha intensificado el debate sobre la influencia externa en América Latina.
La segunda vuelta presidencial, programada para el 21 de junio, se perfila como una de las más cerradas y observadas de los últimos años, tanto por su impacto interno como por sus implicaciones en la política regional.


































