El papa León XIV recibió el alta médica este sábado 17 de octubre y regresó al Vaticano, cuatro días después de someterse a una cirugía para extirpar un tumor canceroso localizado en el pulmón derecho. El pontífice, de 71 años, salió caminando del Hospital Gemelli de Roma, sonriente y saludando a los pacientes y fieles que se encontraban en el exterior.
La intervención quirúrgica se realizó el martes 13 de octubre. Durante el procedimiento, los médicos retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se encontraba un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer que se desarrolla en las células glandulares del tejido pulmonar.
La decisión de darle el alta se tomó después de evaluar sus resultados de sangre, una radiografía de tórax y su evolución clínica. El equipo médico consideró que el papa podía continuar su recuperación fuera del hospital, luego de mostrar avances favorables durante los días posteriores a la operación.
Antes de abandonar el centro médico, León XIV celebró una misa en la habitación habilitada para él y posteriormente salió por su propio pie. Durante su hospitalización mantuvo algunas actividades y contactos de trabajo, entre ellos una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladímir Putin, en la que abordó la situación humanitaria en Ucrania.
El regreso del pontífice al Vaticano ocurre mientras continúan pendientes los resultados definitivos de los análisis del tejido extraído, que permitirán conocer con mayor precisión el alcance de la enfermedad y determinar si será necesario algún tratamiento adicional.
Como parte de su agenda inmediata, está previsto que León XIV presida este domingo 18 de octubre la oración del Ángelus desde la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico, en el Vaticano. Su participación marcará una de sus primeras apariciones públicas tras la cirugía.
Aunque el alta médica representa un avance en su recuperación, los próximos resultados clínicos serán importantes para definir los cuidados que deberá seguir y si será necesario modificar parte de sus compromisos futuros.
La evolución del papa es seguida de cerca por fieles de distintas partes del mundo, mientras el Vaticano mantiene la agenda prevista a la espera de nuevas indicaciones médicas.



































