Más de mil 700 personas permanecen confinadas a bordo de un crucero en el puerto de Burdeos, Francia, luego de registrarse un brote de gastroenteritis que dejó al menos un pasajero fallecido y decenas de personas enfermas.

Las autoridades sanitarias francesas confirmaron que el crucero “Ambition”, operado por Ambassador Cruise Line, quedó bajo medidas de aislamiento preventivo tras detectarse múltiples casos de vómito, diarrea y otros síntomas gastrointestinales entre pasajeros y miembros de la tripulación.

De acuerdo con reportes oficiales, en la embarcación viajan 1,233 pasajeros y más de 500 tripulantes, en su mayoría provenientes del Reino Unido e Irlanda. El barco llegó a Burdeos procedente de Brest, después de realizar escalas en las Islas Shetland, Belfast y Liverpool.

La emergencia sanitaria se intensificó tras la muerte de un pasajero británico de más de 90 años, quien presentó complicaciones mientras el crucero realizaba su recorrido por territorio francés. Aunque inicialmente se sospechó de norovirus, autoridades sanitarias señalaron que las primeras pruebas no confirmaron ese patógeno y continúan las investigaciones para determinar el origen exacto del brote.

Equipos médicos especializados abordaron el crucero para realizar análisis epidemiológicos, toma de muestras y revisiones sanitarias en distintas áreas del barco, incluidas cocinas y zonas comunes. Mientras tanto, las personas con síntomas fueron aisladas en sus camarotes como parte de los protocolos de contención.

Las autoridades francesas también descartaron, hasta el momento, que exista relación entre este caso y el reciente brote de hantavirus detectado semanas atrás en el crucero MV Hondius, donde murieron tres personas durante una travesía internacional.

La compañía Ambassador Cruise Line informó que suspendió temporalmente las excursiones y reforzó las medidas de limpieza y desinfección dentro del barco mientras esperan los resultados definitivos de laboratorio.

Especialistas señalan que los brotes gastrointestinales son relativamente frecuentes en cruceros debido a la convivencia en espacios cerrados y al contacto constante entre pasajeros, aunque generalmente pueden ser controlados mediante protocolos sanitarios estrictos.