El Congreso de Sinaloa aprobó este domingo, 23 de agosto, por unanimidad, la segunda solicitud de licencia presentada por Rubén Rocha Moya para separarse de la gubernatura, apenas unas 33 horas después de haber retomado el cargo.

La solicitud establece una licencia temporal con carácter indefinido por más de 30 días, por lo que ahora el Poder Legislativo deberá avanzar en el proceso para definir quién asumirá de manera interina la conducción del estado.

Rocha Moya deja nuevamente la gubernatura

El mandatario había regresado a sus funciones el viernes 21 de agosto, después de permanecer 112 días separado temporalmente del cargo.

Su reincorporación generó cuestionamientos dentro de Morena y del gobierno federal. La presidenta Claudia Sheinbaum se deslindó de la decisión y posteriormente consideró que la nueva licencia era “lo mejor para Sinaloa”.

Tras la presión política generada por su regreso, Rocha Moya presentó el sábado una nueva solicitud para separarse del cargo por más de 30 días y con carácter indefinido.

La Diputación Permanente sesionó este domingo y aprobó por unanimidad la petición.

Durante la sesión también se dio lectura al comunicado mediante el cual Rocha Moya había informado su reincorporación el 21 de agosto. Posteriormente se leyó la nueva solicitud de licencia, fechada el 22 de agosto.

Con la aprobación legislativa, el expediente fue turnado a la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación, que deberá proponer a la persona que ocupará provisionalmente el Ejecutivo estatal.

El Congreso convocó a un cuarto periodo extraordinario de sesiones a partir del lunes 24 de agosto.

Entre los asuntos previstos se encuentra la primera lectura del dictamen que proponga a la gobernadora o gobernador interino y, posteriormente, la toma de protesta de quien resulte designado.

De esta manera, Sinaloa entra nuevamente en un proceso de transición en el Ejecutivo estatal, después de un episodio político que comenzó con el regreso de Rocha Moya tras 112 días de licencia y terminó, poco más de un día después, con una nueva separación del cargo.

La decisión también ocurre mientras continúan los cuestionamientos derivados de los señalamientos formulados por autoridades estadounidenses contra Rocha Moya, acusaciones que el gobernador ha rechazado.