La actividad aérea de las Fuerzas Armadas aumentó en Sinaloa durante las últimas horas, en medio de la crisis política desatada por el regreso y posterior solicitud de licencia del gobernador Rubén Rocha Moya.
Al menos tres aeronaves militares mexicanas realizaron movimientos hacia distintos puntos del estado entre el viernes 21 y el sábado 22 de agosto, de acuerdo con registros de seguimiento de vuelos citados en reportes periodísticos.
Uno de los movimientos correspondió a un helicóptero de la Secretaría de Marina, que salió de Guadalajara alrededor de las 14:00 horas del sábado y llegó posteriormente a Mazatlán.
También fue identificado un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana que se encontraba en Culiacán, después de haber llegado a Mazatlán desde Jalisco. Durante el periodo observado realizó recorridos dentro de Sinaloa.
Además, una aeronave de la Guardia Nacional se desplazó desde Ciudad de México hacia Culiacán durante la mañana del sábado y posteriormente regresó a la capital del país.
La actividad de las aeronaves coincide con una jornada de alta tensión política en Sinaloa.
Rocha Moya regresó a la gubernatura el 21 de agosto, después de permanecer 112 días separado del cargo. Sin embargo, poco más de un día después presentó una nueva solicitud de licencia temporal, con carácter indefinido y por más de 30 días.
Este domingo, el Congreso de Sinaloa aprobó por unanimidad la nueva licencia y turnó el expediente a la Comisión de Puntos Constitucionales y Gobernación, que deberá proponer a quien ocupe interinamente el Ejecutivo estatal.
La situación política generada por el fugaz regreso de Rocha Moya se suma al contexto de seguridad que enfrenta Sinaloa, donde las fuerzas federales mantienen operaciones.
Reportes periodísticos señalaron además que durante el fin de semana llegaron alrededor de 2 mil elementos militares a Sinaloa para participar en labores de seguridad.
Hasta el momento, la actividad aérea registrada no ha sido vinculada oficialmente por las autoridades con la crisis política derivada de la licencia de Rocha Moya. Por ello, los movimientos de las aeronaves deben entenderse como parte de la actividad operativa de las Fuerzas Armadas, sin atribuirles un propósito específico que no haya sido confirmado oficialmente.
El episodio ocurre mientras Sinaloa entra nuevamente en una etapa de definición política, luego de que el Congreso aceptara la segunda licencia de Rocha Moya y se prepare para determinar quién ocupará de manera interina la gubernatura.


































