Autoridades de Chihuahua confirmaron que los agentes estadounidenses involucrados en el operativo reciente en la entidad habrían ingresado de manera encubierta, lo que ha abierto una nueva línea de investigación sobre la coordinación y el nivel de conocimiento que tenían las autoridades locales y federales.
De acuerdo con las indagatorias, los señalamientos apuntan a que el entonces jefe policiaco fallecido, Pedro Román Oseguera, habría tenido participación directa en la integración de estos agentes al operativo, aunque su muerte ha complicado el esclarecimiento de responsabilidades dentro del caso.
Las investigaciones detallan que los extranjeros no se encontraban formalmente registrados como parte del despliegue oficial, ni contaban con autorización explícita para participar en acciones operativas dentro del territorio mexicano, lo que ha generado cuestionamientos sobre posibles omisiones institucionales.
El caso se originó tras un operativo en el que participaron fuerzas estatales y federales, y que derivó en un accidente fatal donde murieron agentes mexicanos y estadounidenses, detonando una crisis política y de seguridad.
Las autoridades continúan revisando las cadenas de mando, comunicaciones internas y acuerdos de colaboración, mientras el caso escala a nivel nacional por la posible presencia de personal extranjero en actividades operativas sin control federal.


































