La confianza de la ciudadanía en el gobierno federal se mantiene en niveles limitados, ya que apenas el 53% de la población expresa tener una percepción alta o muy alta hacia las instituciones gubernamentales, de acuerdo con datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El estudio, basado en la Encuesta Nacional de Confianza en la Administración Pública (ENCOAP), refleja un escenario de desconfianza generalizada, donde incluso las instituciones mejor evaluadas no logran superar el 60% de aprobación.

A nivel estatal y municipal, los niveles de confianza son aún más bajos: apenas 47.7% de las personas confía en gobiernos estatales y 47% en autoridades municipales, lo que evidencia un deterioro en la percepción ciudadana hacia el aparato público en general.

El informe también revela que otras instituciones clave enfrentan mayores niveles de desconfianza, como el Congreso de la Unión, que apenas alcanza un 41% de confianza, mientras que los partidos políticos registran uno de los peores niveles con solo 33.7%.

Además, la percepción de corrupción sigue siendo un factor determinante: más del 84% de la población considera probable que servidores públicos acepten sobornos, lo que impacta directamente en la credibilidad del gobierno.

Estos datos reflejan un reto estructural para las instituciones en México, donde la legitimidad pública se mantiene bajo presión en medio de cuestionamientos sobre transparencia, eficacia y cercanía con la ciudadanía.