La presión de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) sobre el gobierno federal sigue escalando. Este lunes, integrantes de la Sección VII de Chiapas fueron recibidos por la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, pero aun así mantuvieron el amago de realizar acciones que podrían afectar el Mundial 2026 si no son atendidas sus demandas.

La reunión ocurrió días después de protestas y plantones realizados por maestros disidentes en Chiapas, donde exigieron mayor inversión en educación pública, creación de plazas docentes y reactivación de la Comisión Nacional Única de Negociación.

Uno de los temas que detonó molestia entre integrantes del magisterio fue la propuesta de modificar el calendario escolar por las altas temperaturas y el Mundial 2026. Sin embargo, dirigentes de la CNTE aseguraron que ni docentes ni padres de familia solicitaron ampliar vacaciones ni reducir clases.

Isael González, dirigente de la Sección VII de Chiapas, afirmó que la propuesta fue tomada de manera “unilateral” por autoridades educativas y dejó claro que la prioridad del movimiento no son las vacaciones, sino las condiciones del sistema educativo y la falta de personal en escuelas.

Aunque la SEP finalmente dio marcha atrás y mantendrá intacto el cierre del ciclo escolar, la CNTE advirtió que continuará movilizaciones y no descartó protestas durante eventos relacionados con la Copa Mundial de la FIFA 2026.

La amenaza coloca presión adicional sobre el gobierno federal rumbo a uno de los eventos internacionales más importantes que organizará México junto con Estados Unidos y Canadá.

Mientras tanto, el encuentro en Palacio Nacional dejó claro que el conflicto magisterial sigue abierto y que las negociaciones entre la CNTE y el gobierno de Sheinbaum aún están lejos de resolverse.