La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró este jueves que su gobierno no modificará la postura respecto al caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y dejó claro que cualquier acción legal dependerá exclusivamente de pruebas presentadas por Estados Unidos.

Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum afirmó que defender la soberanía nacional “es una decisión responsable” y subrayó que la exigencia de evidencias no cambiará pese a las presiones políticas y mediáticas que rodean el caso.

La mandataria sostuvo que ningún ciudadano mexicano debe enfrentar acusaciones sin un proceso justo y reiteró que la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Relaciones Exteriores sólo pueden actuar con elementos sólidos dentro del marco legal mexicano.

“Esa es la posición que tenemos y no la vamos a cambiar. Si hay pruebas suficientes en el marco de nuestro sistema penal acusatorio y de la Constitución, entonces se procede. Si no hay pruebas, no se procede”, declaró Sheinbaum durante la mañanera.

La presidenta también respondió a las críticas que señalan que el gobierno mexicano estaría protegiendo a Rocha Moya. Aseguró que la postura sería exactamente la misma aunque se tratara de un funcionario de oposición, pues insistió en que se trata de defender el debido proceso y la soberanía del país.

En medio de la polémica, Sheinbaum reveló además que Estados Unidos ha rechazado en al menos 36 ocasiones solicitudes mexicanas de detención o extradición bajo el argumento de falta de pruebas, situación que utilizará como ejemplo para sostener la exigencia de reciprocidad entre ambas naciones.

El caso ha intensificado la tensión política entre Morena y la oposición, mientras el PAN impulsa solicitudes de juicio político y desaparición de poderes en Sinaloa tras las acusaciones derivadas de investigaciones estadounidenses ligadas al narcotráfico.